¡Ay, mi gente! Por los bajos de San Isidro, específicamente en la conocida Calle Las Palmeras, la vaina del agua tiene a la gente ‘virá’. Conductores y peatones de la zona han alzado su voz, clamando al Ayuntamiento de Santo Domingo Este para que le meta mano a un problema que, cada vez que cae un aguacero, convierte esa vía en un verdadero ‘lío’ de agua.
El ‘tigueraje’ que transita por ahí asegura que el nivel de preocupación va en aumento. La acumulación de agua no es un juego; dificulta el paso de las guaguas y carros, y, más grave aún, representa un peligro ‘jevi’ para cualquiera que se atreva a cruzarla a pie. Es un desastre que, según los afectados, pone en riesgo la seguridad de los munícipes que día a día tienen que sortear esta situación.
La raíz de este ‘bochinche’, según las denuncias de los residentes, está en la falta de mantenimiento del sistema de alcantarillado. Parece que los imbornales están más tapados que caja fuerte sin llave, y eso provoca que el agua no tenga pa’ dónde coger. El resultado es que la Calle Las Palmeras, en vez de una vía normal, se convierte en un caudaloso ‘río’ cuando las nubes sueltan su carga, una realidad que se repite ‘de una vez’ con cada lluvia.
Ante este panorama, el llamado a las autoridades municipales es claro y fuerte. Los vecinos exigen una inspección ‘a la velocidad del rayo’ en la zona y que se ejecuten los trabajos necesarios sin más dilación. Es un tema de salud pública y de dignidad para los que viven y transitan por San Isidro, un sector que, como muchos en SDE, merece una infraestructura que funcione como la gente.
Este tipo de situaciones, aunque parezca solo un problema de tránsito, va mucho más allá. El estancamiento prolongado de agua es un caldo de cultivo perfecto para un sinnúmero de enfermedades, como el dengue o la leptospirosis, representando un riesgo potencial para la comunidad. Además, no podemos olvidar el impacto económico que tiene en los negocios locales y el deterioro prematuro de los vehículos que, obligados, se ven en la chercha de cruzar por estas ‘lagunas urbanas’.
La comunidad de San Isidro está ‘de pie’, esperando una respuesta contundente y efectiva del Ayuntamiento de Santo Domingo Este. No es la primera vez que se reportan problemas de este tipo en el Gran Santo Domingo, lo que subraya la importancia de una planificación urbana y un mantenimiento constante. Es crucial que la gestión municipal demuestre que está al tanto de los problemas del ‘barrio’ y actúe con la prontitud que la situación amerita.
Al final del día, lo que la gente quiere es poder transitar por sus calles sin tener que hacer una ‘travesía’ cada vez que llueve. Una intervención oportuna no solo resolvería el ‘lío’ de la Calle Las Palmeras, sino que también fortalecería la confianza de los ciudadanos en sus autoridades locales. Esperemos que este clamor no caiga en oídos sordos y que la solución llegue más temprano que tarde.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




