La Escuela de Educación Básica María Auxiliadora de La Loma de Chivo, en el barrio 27 de Febrero del Distrito Nacional, enfrenta una situación crítica: presenta graves daños estructurales y está en peligro de colapso, según un informe de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie). La situación es, sin duda, ‘una vaina seria’ que mantiene en vilo a toda la comunidad educativa de esa zona.
De acuerdo al documento al que tuvo acceso Listín Diario, este centro educativo, construido en 1994 y que abarca 1,226.64 m², exhibe grietas en la mayoría de sus muros y paredes de relleno, principalmente debido a filtraciones constantes. La **Escuela María Auxiliadora** está en el ojo de la tormenta, y el ‘corre-corre’ por su estado es inminente.
El informe de Onesvie no se anda con rodeos: ‘La estructura se ha derrumbado o está en peligro inminente de derrumbarse. Colapso debido a una combinación de falla total de los muros de relleno y falla no dúctil de las vigas y columnas de concreto’. Esto es ‘un viaje de’ alto riesgo, pues el umbral de daño ya se encuentra en un alarmante 26.4%, lo que pone en jaque la seguridad de nuestros peloteritos.
Dentro de los resultados de la evaluación, se determinó que las filtraciones son el ‘dolor de cabeza’ principal, pues han dañado la mezcla de concreto del techo y oxidado las varillas que soportan las columnas y vigas. Esta corrosión ‘come’ la resistencia estructural, dejando los elementos vitales de la edificación como si ‘no tuvieran sal’ para soportar el peso y posibles eventos sísmicos.
Asimismo, se detectó una “irregularidad horizontal por esquina reentrante” en el edificio, una configuración geométrica inadecuada que interrumpe la continuidad del sistema resistente. Esta ‘vaina’ es crítica porque puede generar concentraciones de esfuerzo en puntos débiles, afectando negativamente el desempeño estructural ante cargas sísmicas y aumentando el riesgo ante cualquier temblor.
Como si la cosa no fuera ya bastante ‘heavy’, el terreno en el lado Este de la escuela se ha ido hundiendo. Esta situación ha provocado aún más grietas en las paredes, columnas y vigas de concreto, sumando otro factor de inestabilidad. Este asentamiento diferencial es ‘un relajo’ que compromete la base misma de la edificación, generando inestabilidad estructural.
Onesvie enfatiza que esta condición genera “una mayor incertidumbre respecto a la capacidad y eficiencia del suelo de fundación”. Por ello, se requiere ‘de una vez’ hacer un estudio geotécnico del suelo de fundación de la edificación para verificar su capacidad portante y determinar posibles asentamientos diferenciales que puedan ‘echar a perder’ todo el edificio.
Las recomendaciones de Onesvie son claras y urgentes: es crucial ejecutar las intervenciones necesarias para detener el avance de las grietas y evitar que continúen comprometiendo la integridad de las estructuras, “especialmente en las zonas críticas donde se observa presencia constante de humedad”. Es fundamental que las autoridades ‘se pongan las pilas’ para abordar estos problemas de inmediato.
La situación de la Escuela María Auxiliadora no es, lamentablemente, un caso aislado en el país. Muchas edificaciones escolares, construidas hace décadas, enfrentan problemas similares por la falta de mantenimiento preventivo, la poca consideración a estudios geotécnicos iniciales y la influencia de nuestro clima húmedo. Es ‘un tema’ recurrente que nos toca a todos, pues la infraestructura escolar es la base de nuestro futuro.
Proteger a los estudiantes es una prioridad ‘bacana’ y fundamental. La comunidad del 27 de Febrero, como tantas otras, confía en que sus ‘hijos de crianza’ puedan recibir una educación en un ambiente seguro y digno. Un centro educativo en estas condiciones no solo interrumpe el proceso de enseñanza, sino que genera un ‘tigueraje’ de preocupación constante entre padres, maestros y el personal administrativo.
Esta noticia debe servir como un fuerte llamado de atención a nivel nacional. Es ‘hora de que el Estado’ invierta en evaluaciones periódicas y reparaciones estructurales serias en todas las escuelas del país. No podemos esperar a que la ‘vaina’ llegue a un punto sin retorno para actuar. La seguridad y el bienestar de nuestra comunidad educativa no son un juego, ¡son una ‘prioridad del tamaño de un camión’!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




