La delegación dominicana, con un viaje de 1,720 atletas, se encomendó a Dios de una vez, a solo una semana de que arranquen los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe ‘Santo Domingo 2026’. Este ‘coro’ espiritual, que ya es una tradición, busca inyectar esa fe que, asegún dicen, puede llevar a mejores resultados en la cancha y fuera de ella. La ceremonia es un gran espaldarazo moral para nuestros deportistas.
La eucaristía, una vaina de verdad, fue oficiada por el arzobispo Carlos Thomas Morel en la histórica Catedral Primada de América, con la asistencia de los sacerdotes Candelario Mejía y David Soriano, además del diácono José P. Monegro. Es chulo ver cómo la fe y el deporte se unen para darle un empujón a nuestros muchachos y muchachas que van a representar el patio.
Según la noticia, el Comité Olímpico Dominicano (COD) tiene por costumbre realizar estos encuentros eucarísticos antes de cada evento del ciclo deportivo. Es como una patadita de la buena suerte, un momento de reflexión para que los atletas se conecten no solo con su disciplina sino también con un propósito más grande.
A este encuentro, que fue un junte de lo más bacano, se dieron cita un viaje de personalidades importantes: desde funcionarios gubernamentales hasta presidentes de federaciones, pasando por miembros del comité ejecutivo del COD, atletas que van a ‘dar la para’ y un grupo de invitados y diplomáticos. Una muestra clara del apoyo que tiene esta delegación.
Garibaldy Bautista, quien según el reporte es el presidente del COD, soltó unas palabras que llegaron al alma. Exhortó a los atletas, entrenadores y dirigentes a vivir estos juegos con gratitud y sencillez. Enfatizó la humildad en cada medalla y la valentía para enfrentar cada desafío con fe, un mensaje clave para que el ‘tigueraje’ deportivo mantenga los pies en la tierra.
El presidente del COD no se quedó ahí, también destacó que el deporte es más que ganar; es un instrumento que une a los pueblos y ayuda a construir un mundo mejor. Esta visión va más allá de la competencia, enfocándose en la camaradería y el impacto social, que es algo muy importante en la cultura dominicana.
Durante el cierre de la eucaristía, el ingeniero Bautista mencionó el valor del trabajo en equipo y la importancia de siempre mirar ‘pa’lante’, incluso después de una caída. Recordó que, después de 40 años, la República Dominicana vuelve a ser anfitriona de esta gran fiesta deportiva regional, un momento histórico que nos llena de orgullo.
Como parte del programa, Colí, la mascota oficial de los juegos, hizo acto de presencia, recibiendo la bendición del arzobispo Morel y compartiendo con los presentes. La antorcha, esa vaina que simboliza el espíritu olímpico, fue portada por el atleta olímpico Luisito Pie, acompañado por el campeón olímpico Félix Díaz y la ex voleibolista Camil Domínguez, figuras que representan la gloria de nuestro deporte.
Entre los presentes se destacaron nombres como el ingeniero Kelvin Cruz, a quien la noticia identifica como ministro de Deportes; el licenciado Luis Mejía, presidente de Centro Caribe Sports; y varios miembros del ejecutivo del COD como Luis Chanlatte y Dulce María Piña. También estuvieron allí figuras como el ex ministro de Deportes Francisco Camacho y Rafael Villalona, sumando un gran ‘coro’ de apoyo para nuestros atletas.
Los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe ‘Santo Domingo 2026’ se celebrarán del 24 de julio al 8 de agosto, prometiendo ser un evento que pondrá a la República Dominicana en el ojo del continente, donde nuestra delegación buscará ‘dar la para’ y traer un viaje de medallas para el país.
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