¡Mi gente! La Vuelta a España, que venía siendo un espectáculo de lo más jevi, se nos puso ‘patas arriba’ de una vez este sábado. Aparentemente, lo que pintaba como una etapa de transición tranquila, terminó siendo un ‘palo’ para el esloveno Tadej Pogacar, el favorito al título. El ‘tigueraje’ de la competencia vio cómo el líder indiscutible tuvo que abandonar la carrera tras una caída fea, dejando a todos con la boca abierta y la general en un ‘sape’. Ahora, el español Enric Mas se enfundó el maillot rojo, aunque según la noticia, no lo hizo en el podio en señal de respeto. Definitivamente, la noticia de que Pogacar Abandona la Vuelta es un golpe duro para los fanáticos.
La alarma se encendió a falta de 32 kilómetros para la meta, un tramo que nadie esperaba que fuera tan decisivo. Las imágenes de televisión mostraron a Pogacar en el asfalto, con heridas que se veían bastante aparatosas, especialmente en su hombro izquierdo y la ceja. Intentó levantarse y seguir, con esa garra que lo caracteriza, pero el dolor era demasiado y fue evidente que la cosa no estaba de lo más bien. De una vez, se lo llevaron en ambulancia, dejando un vacío en el pelotón y en el corazón de muchos que lo veían como el seguro ganador de esta edición.
Joxean Fernández Matxín, director del equipo UAE, soltó que ‘ha sido una caída como las que ocurren en el ciclismo’. Asegún él, ‘al principio quería continuar, pero hemos visto que le dolía mucho el hombro y no podía continuar’. La incertidumbre sobre la causa de la caída era grande; Matxín mencionó que ‘parece ser que estaba bebiendo, pero no sabemos si se tocó con alguien’, esperando que no fuera ‘nada grave’. Pero la verdad es que, en el ciclismo, un pequeño descuido puede traer consecuencias grandísimas.
Más tarde, un comunicado del UAE nos dejó saber la magnitud del ‘golpe’. El diagnóstico médico fue una ‘conmoción cerebral, fractura desplazada de la clavícula izquierda, fractura estable de la vértebra cervical C7 y múltiples abrasiones’. ¡Un viaje de lesiones! Afortunadamente, se informó que no tiene ‘otras lesiones graves ni secuelas neurológicas’. La cirugía de la clavícula tendrá que esperar un poco por la conmoción. Esta es la primera vez que Pogacar abandona una de las ‘grandes rondas’, lo que habla de la gravedad del asunto y del nivel de resistencia que siempre ha demostrado este ciclista.
Para ponernos en contexto, este ‘tremendo vainón’ es un gran contraste con la trayectoria brillante que Pogacar ha tenido hasta el momento. Este ciclista es reconocido por haber ganado el Tour de Francia en cinco ocasiones (2020, 2021, 2024, 2025, 2026) y el Giro de Italia una vez (2024), buscando con esta Vuelta completar su ‘triple corona’. En su debut en La Vuelta en 2019, ya había dado de qué hablar, ganando el maillot blanco como mejor joven y tres etapas, terminando tercero en la general. Este año, antes de la caída, ya había conquistado tres etapas más, dejando claro su dominio.
Ahora, este ‘palo’ no solo le quita la oportunidad de ganar esta Vuelta, sino que también ‘compromete sus opciones’ para el Mundial de ciclismo en ruta que se celebrará a finales de septiembre en Canadá. Una situación que lo deja ‘frío’ en un momento clave de la temporada. Mientras tanto, en la carretera, después de que se confirmó el abandono, el pelotón siguió su curso; los equipos de los velocistas aprovecharon la coyuntura para organizar la llegada masiva, cambiando por completo la dinámica de la carrera.
La etapa no se quedó tranquila ni al final. Hubo otra caída en la recta de llegada, y fue el corredor Coquard quien se impuso con su punta de velocidad para lograr su primera victoria en una prueba ciclista de tres semanas, superando a Mads Pedersen y Jordi Meeus. Un final agridulce para una etapa que pasará a la historia por lo inesperado. El equipo Cofidis de Coquard tuvo su momento de gloria en medio del ‘relajo’ general.
Con Pogacar fuera, la Vuelta, que tenía un líder con más de tres minutos y medio de ventaja, se abre ‘de par en par’. Enric Mas, del equipo Movistar, se convierte en el nuevo líder, seguido por el esloveno Primoz Roglic (Red Bull), quien ya ha ganado la Vuelta en cuatro ocasiones, y el austriaco Felix Gall (Decathlon). Mas tiene ante sí una oportunidad que muchos consideran ‘chula’ para conquistar una gran vuelta, y su gesto de no usar el maillot rojo por respeto a su colega Pogacar demuestra la caballerosidad en el deporte. ¡Ojalá y se recupere pronto para que vuelva a dar cátedra en las carreteras!
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