La hermana Susan Francois no encaja en el molde de la monja tradicional; ¡ni de cerca! No usa el hábito y está activa en TikTok. Pero el verdadero *tigueraje* es que ella, junto a sus compañeras de las Hermanas de San José de la Paz, son monjas inversoras. Actúan como “accionistas activistas”, usando su influencia para que grandes empresas adopten prácticas éticas y responsables en temas clave como el cambio climático y los derechos humanos. Su misión, como tesorera, es “promover el bien común”.
Un caso sonado es el de Palantir, el gigante tecnológico. Las monjas estaban preocupadas: su software de IA era usado por el Servicio de Inmigración de EE.UU. (ICE) para rastrear y detener migrantes, lo que veían como violación de derechos humanos. Propusieron una “resolución de accionistas” para que Palantir realizara una Evaluación de Impacto en los Derechos Humanos. Aunque la propuesta obtuvo solo un 13% de los votos, la hermana Susan lo celebró como una victoria simbólica.
¿Por qué una victoria? Excluyendo a los fundadores, un 56% de los accionistas no internos estuvo de acuerdo. ¡Eso es un *coro*! Palantir afirmó que las acusaciones se basaban en “malentendidos”. Esta votación llegó justo después de que el papa León XIV lanzara su encíclica *Magnifica humanitas*, advirtiendo que la IA debe ser “desarmada” para no “dominar a la humanidad”, un mensaje que resonó profundamente con la visión de las monjas por el bien común y la dignidad humana.
Palantir no ha sido la única empresa en lidiar con estas monjas. También presionaron a Citigroup, uno de los bancos más grandes, por su financiación de proyectos de combustibles fósiles en la cuenca amazónica. Les preocupaba el impacto en comunidades indígenas y exigieron un informe. En abril de 2024, Citigroup lo publicó, demostrando que la presión constante puede mover montañas.
Algunos se preguntan si estas resoluciones, que a menudo no consiguen mayoría, son realmente efectivas. La hermana Susan tiene su propia medida del éxito. Recuerda su primera resolución en 1976 contra Colgate-Palmolive por la representación sexista en la publicidad. No pasó. Pero ¿está la publicidad igual hoy que en los 70? ¡Claro que no! Para ellas, el éxito es que las preguntas se planteen y los problemas se aborden a nivel del consejo, generando un cambio a largo plazo.
La hermana Susan reconoce la ironía de ganar dinero de las empresas que critican, pero ese dinero se destina a la atención médica de las monjas ancianas. Solo poseen una pequeña cantidad de acciones y tienen límites éticos claros: no invertirían en fabricantes de armas ni en empresas cuya función principal es la producción de combustibles fósiles.
Finalmente, la hermana Susan insiste en que su presencia en “centros de poder” es crucial. Si se ausentan, ¿quién alzará la voz por la creación de Dios y los derechos humanos? La congregación, fundada en 1884 bajo el pontificado del papa León XIII, tiene esa vena social marcada. Cuando les cuestionan si lo que hacen es político, la hermana Susan lo tiene claro: “No estamos promoviendo partidos políticos. Estamos promoviendo el valor de la creación de Dios y el derecho de todas las personas a los derechos humanos. Y si eso es político, pues bien”.
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).


