¡Klk mi gente! La forma en que manejamos nuestra plata ha dado un giro de 360 grados. La tecnología ha transformado por completo nuestras transacciones, abriendo un mundo de opciones digitales. Carlos Santelises, quien según el reporte es VP and General Manager en GCS International, nos explica cómo los pagos digitales se han vuelto una realidad cotidiana, facilitando la vida en la República Dominicana.
El camino hasta aquí ha sido bien chulo. Empezamos con la banda magnética en terminales, luego llegó el chip, y ahora, ¡la vaina está a otro nivel! Los pagos sin contacto, conocidos como ‘contactless’, permiten completar una transacción con solo acercar la tarjeta. Es un avance que está de lo más bien, haciendo todo más rápido y sin complicaciones.
Esta evolución digital también nos ha traído nuevas formas de mandar y recibir dinero de una vez. Ahora se pueden hacer transferencias inmediatas, incluso usando solo un número de teléfono. ¡Imagínate qué jevi! Hay un sinfín de herramientas digitales para pagar y cobrar con una facilidad antes impensable. Este ecosistema, según Santelises, se está poniendo cada vez más digital, sencillo y con la inmediatez que el dominicano de hoy necesita.
Ahora bien, no todo el mundo está montado en esta guagua de la tecnología. Todavía existe un segmento de nuestra población desatendido o subatendido por el sistema financiero. Esta es una brecha importante que hay que enfrentar si queremos que la digitalización llegue a todos los rincones del país, garantizando que nadie se quede fuera de esta movida.
Para cerrar esa brecha, han surgido los subagentes bancarios, una solución bacana. Estos puntos de servicio se encuentran en comercios que ya visitamos a diario, como farmacias, ferreterías, salones de belleza y supermercados. Allí, la gente puede realizar pagos de facturas y servicios, así como depósitos y retiros, ampliando el acceso a servicios financieros en comunidades con menor cobertura.
La idea detrás de esto es mucho más profunda. Al usar estos subagentes, las personas pueden ir construyendo un historial de transacciones, abriéndoles la puerta a productos de crédito formales, como tarjetas y préstamos personales. Esto les evita tener que recurrir a esos prestamistas informales que a veces son un verdadero dolor de cabeza, y permite a las entidades financieras conocer mejor a esos emprendedores para ampliar sus posibilidades de crédito.
Claro, con tanto avance, también viene un ‘klk’ importante: la seguridad. Los pagos digitales, aunque chulos, traen consigo riesgos cibernéticos. Es fundamental que la creación de nuevos productos y soluciones avance junto con mecanismos robustos de ciberseguridad para mitigar los riesgos asociados y preservar la confianza de los usuarios, según se sugirió en el Dominicana Fintech Forum (DFF) de ADOFINTECH. Contar con equipos especializados y preparados es crucial para proteger las operaciones y asegurar que los usuarios sigan confiando en que su dinero y sus datos están a salvo. ¡La confianza es la base de todo en este ‘tigueraje’!
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