La historia de Óscar Belgal, un dominicano herido en Nueva York por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) el pasado 8 de octubre, ha conmocionado a la comunidad. Este joven de 28 años, con tres años de residencia en Estados Unidos, le había confesado a su abuela, Juana De León, su gran deseo de volver a su patria, de construir una casita en Santo Domingo. Una ‘vaina’ que se torció de una manera que nunca imaginó, dejándolo en una situación delicada y en el ojo del huracán migratorio.
Actualmente, Belgal se encuentra detenido en una celda de aislamiento en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, con la particularidad de que aún lleva una bala alojada en su cuello, producto del disparo de uno de los policías migratorios. Según la noticia, este incidente ocurrió mientras regresaba de recoger a su hijo de cinco años de la escuela, un detalle que añade más dramatismo y que la familia utiliza para defender su integridad frente a cualquier insinuación de haber cometido un acto ilícito. La palabra clave ‘dominicano herido’ resuena con fuerza en este contexto.
Desde República Dominicana, Juana De León, quien crió a Óscar y a cuatro de sus hermanos, se ha convertido en la voz de la preocupación. Trabajando en su momento como barrendera para el Ayuntamiento, la abuela recuerda la vida de su nieto como chiripero en el país, vendiendo fundas plásticas y haciendo ‘un sinnúmero de trabajos’ para salir adelante. ‘Asegún’ ella, la falta de comunicación actual con Óscar es palpable, solo recibiendo reportes de los abogados a través de su hija que vive allá, confirmando que está estable pero sin poder verlo.
Las condiciones de detención descritas por la Sociedad de Asistencia Legal y Make the Road New York son alarmantes. Calificadas de ‘horribles’ e ‘inhumanas’, se reporta que Belgal ‘no puede comer y tiene que beber agua del lavabo del baño’. Sus abogados advierten de un lado izquierdo del rostro entumecido, dificultad para oír por el oído izquierdo y una lesión en el hombro por fragmentos de vidrio. Lo más delicado es que, según médicos, necesita una cirugía urgente para extraer la bala, pero el procedimiento fue considerado ‘demasiado peligroso’ sin un especialista.
Este ‘bochinche’ con ICE ha escalado a nivel federal y local. Un juez federal, de hecho, frenó temporalmente la deportación de Belgal, una medida que brinda un respiro momentáneo. Mientras tanto, en las calles de Nueva York, las protestas contra el ICE han arreciado, con ciudadanos y activistas exigiendo no solo la liberación de Óscar, sino también la suspensión de las operaciones de control migratorio de ‘esa gente’ en la ciudad.
La indignación por el tiroteo fue expresada por el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, quien lo tildó de ‘atrocidad’ y demandó junto a la gobernadora Kathy Hochul la liberación inmediata de Belgal. Además, exigieron la publicación de las grabaciones de las cámaras corporales de los agentes implicados, buscando transparencia y responsabilidad en un caso que ha puesto en jaque la relación entre las autoridades federales y la comunidad migrante.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




