La comunidad de Azua está con el alma en un hilo, viviendo una ‘vaina’ fuerte que nos tiene a todos en zozobra. La joven Nicol Pérez, de apenas 23 años, lleva ya quince días desaparecida, y su paradero sigue siendo un misterio que atormenta a sus seres queridos. Este tipo de situaciones nos recuerda lo frágil que puede ser la seguridad de nuestros muchachos en cualquier momento. La familia, oriunda de Barahona pero con raíces ya sembradas en Azua, no sabe qué pensar ni qué hacer, buscando respuestas desesperadamente.
Lo que más nos tiene con el ‘jesucristo’ en la boca es que el celular de Nicol sigue activo. ¿Usted se imagina llamar y que suene, pero nadie responda? Es una señal que confunde un viaje, pues los mensajes se entregan, las llamadas entran, pero el silencio es la única respuesta. Sus familiares juran que ella nunca, ¡nunca!, dejaría a la gente con esa intriga. Siempre estaba ‘alante’ con sus comunicaciones, y este silencio les huele a que ‘hay gato entre macuto’. Este comportamiento es totalmente atípico, y por eso el miedo de que le haya pasado algo malo es cada vez más grande.
En nuestro país, lamentablemente, las desapariciones son una realidad que nos golpea de vez en cuando, dejando un rastro de angustia y desesperación en las familias. La prontitud con la que actúan las autoridades como el DICRIM y la colaboración ciudadana son claves en estos casos. Azua, siendo una provincia donde ‘todo el mundo se conoce con todo el mundo’, debería activarse de una vez. Es imperativo que cada ‘tigueraje’ que vea o sepa algo se manifieste, porque la vida de una joven está en juego, y ‘no e’ así que se hace vaina’.
La desesperación ha llevado a la familia de Nicol a ‘echar la noticia a la calle’ a través de las redes sociales y los medios, buscando el apoyo solidario que tanto caracteriza a nuestro pueblo dominicano. Cada compartida, cada ‘me gusta’ en una publicación, puede ser ese empujón que necesitamos para que una pista aparezca. El sufrimiento de esos padres y hermanos que no saben si su hija está de lo más bien o pasando un mal momento es algo que no se le desea a nadie, y por eso debemos ‘darle mente’ y colaborar con lo que sea.
Hacemos un llamado a todos los dominicanos, especialmente a los que viven en Azua y sus alrededores: si usted tiene la mínima información sobre el paradero de Nicol Pérez, por favor, no se quede callado. Comuníquese de una vez a los números 809-772-3023 y 829-337-1508, o acérquese a las autoridades competentes. Compartir este artículo es también una forma de ‘echar una mano’. No dejemos a esta familia sola en esta ‘vaina’ tan dura. La esperanza es lo último que se pierde, y entre todos, podemos hacer la diferencia.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).


