La comunidad de Azua, y de hecho, el país entero, está en un bajo con el lamentable caso de Marielis Yoanna Beltré Féliz, la ‘joven fallecida’ de apenas 20 años en circunstancias terribles. Este martes, la situación tomó un giro más complejo cuando agentes de la Dirección Central de Investigación (Dicrim) retuvieron a los padres de Marielis, Luis Antonio Féliz y Josefina Beltré, para interrogarlos. Asegún las informaciones, el interrogatorio se llevó a cabo justo después de las honras fúnebres de la muchacha en el paraje Cascajal, de Majagual, lo que añade más dolor a la familia que ya está sufriendo un viaje de tristeza. Esta medida, aunque rutinaria en casos así, genera un sinnúmero de preguntas y pone a la gente a pensar en la magnitud de esta vaina.
La detención y el interrogatorio de los padres forman parte de las diligencias para esclarecer las circunstancias exactas de la muerte de Marielis, quien falleció el pasado 28 de junio en el Hospital Regional Taiwán. Ella había ingresado el 21 de junio, gravemente herida, tras un presunto ataque por parte de cuatro hombres mientras iba a comprar toallas sanitarias en Azua. Es crucial que las autoridades se pongan de una vez con esto y den con el ‘tigueraje’ responsable. La espera por los resultados de la autopsia del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) es de vital importancia, pues determinará la causa oficial del deceso y guiará la investigación hacia los culpables de este acto tan cobarde y desalmado. Aquí todo el mundo quiere justicia.
Marielis, descrita por sus familiares y amigos como una persona tranquila, respetuosa y dedicada a sus estudios, representa la pérdida de un futuro brillante. Era bachiller y estaba en proceso de reunir la documentación para entrar a la universidad, llena de sueños y aspiraciones. Su tío, Luis Féliz, la describió como una muchacha excepcional que ‘a nadie le faltó al respeto’. La comunidad está consternada por ver cómo la vida de una joven tan prometedora se truncó de esta manera tan cruel, dejando un vacío inmenso y un clamor por justicia que resuena en cada esquina de Azua y más allá. Es un golpe duro para todos los que la conocían y valoraban.
Este caso no solo resalta la impunidad y la violencia que a veces golpea a nuestras comunidades, sino también la presión sobre el sistema de justicia dominicano para actuar con celeridad y eficacia. La gente está harta de que estas vainas queden en el aire. La Dirección Regional Sur Central de la Policía Nacional, junto al Dicrim, tienen la responsabilidad de conducir una investigación transparente y exhaustiva que lleve a los responsables ante la justicia, sin importar quiénes sean. La confianza en las instituciones se fortalece cuando se ve que se trabaja por la verdad y por la seguridad de la ciudadanía. El pueblo dominicano, que es bacano, siempre espera que se haga lo correcto.
Es imperativo que este caso no se quede en el olvido y que se establezcan precedentes para que hechos tan abominables no se repitan. La sociedad dominicana merece vivir en un ambiente de paz y seguridad, donde las jóvenes puedan salir a la calle sin temor a ser víctimas de la delincuencia o la violencia de género. La labor de la Fiscalía de Azua, en coordinación con todas las instancias pertinentes, es fundamental para garantizar que Marielis reciba la justicia que su familia y el país demandan. ‘Klk’ con la justicia en este país, es el grito que se oye.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



