¡Klk, mi gente! Hostos Rizik, el mero-mero de RD Vial, ha puesto el ojo en una propuesta que tiene a medio mundo hablando: ¡trasladar la circulación de las patanas y vehículos pesados pa’ las noches! Esta vaina, que salió del Listín Diario, se ve con buenos ojos porque el objetivo principal es bajarle un chin a los accidentes de tránsito y que el flujo en nuestras autopistas esté de lo más bien. La idea es aliviar ese taponazo de vehículos pesados que a veces se forma en el día, y que la regulación de patanas pueda traer un respiro a nuestras vías. Es un tema que nos concierne a todos los que echamos cuello en las calles.
Asegún Rizik, esta medida podría ser una salvación para la seguridad vial, algo que, si somos honestos, nos trae de cabeza. Con el volumen de vehículos que tenemos hoy día, especialmente en la hora pico, la convivencia entre carros pequeños, guaguas y los gigantes de la carretera es un verdadero relajo. Los accidentes donde se ven involucradas estas maquinotas son de los más trágicos y, a menudo, dejan un viaje de dolor y pérdidas. Además, ni hablar del tiempo que se pierde en los embotellamientos; eso impacta directamente la productividad y el bolsillo de los dominicanos, es una chercha que no nos hace gracia a nadie.
Pero ¡ojo! Antes de que se active esta medida de una vez, Hostos Rizik dejó claro que no es solo decir ‘que sí’ y ya. Hay que sentarse en un coro grande con los que saben del tema: el Intrant, Obras Públicas, las empresas de transporte y hasta los sindicatos de los choferes. Es vital evaluar si es viable en lo técnico, en lo operativo y, sobre todo, en lo económico. No podemos caer en una vaina que al final termine haciendo más daño que bien. La idea es buscar un consenso donde todos salgan ganando y la cosa funcione ‘jevi’ para el país.
El director de RD Vial mencionó que esta onda de regular los vehículos pesados por horario no es algo nuevo bajo el sol. En muchos otros países se han implementado medidas parecidas para organizar el tránsito, disminuir el estrés de los conductores y, lógicamente, reducir los siniestros. Aquí en el patio, el desafío es mayor, pues a la vez que se busca organizar, hay que bregar con flotas de transporte que a veces no están en las mejores condiciones mecánicas, o con la cultura de la velocidad. Una solución así requiere de planificación bacana para que no sea un fiasco.
Más allá de cambiar horarios, Hostos Rizik puso el dedo en la llaga al señalar que lo primordial es fortalecer la fiscalización. ¡Asegún él, hay que hacer cumplir la Ley de Tránsito sin peros! Muchos de los accidentes que nos azotan en las carreteras tienen que ver con el exceso de velocidad, la sobrecarga de las patanas o los camiones, y las deficiencias mecánicas. Esa es una vaina que el ‘tigueraje’ de algunos choferes intenta obviar, y ahí es donde la mano dura de la ley tiene que aparecer para que no se sigan lamentando desgracias. Cualquier autorización para circular de noche debe venir con protocolos especiales de seguridad que no se puedan violar.
En fin, la propuesta está sobre la mesa y es de un valor chulo para la sociedad dominicana. Si se logra un consenso real y se implementa con cabeza y organización, la vida en nuestras carreteras podría cambiar para bien, ojalá que sí. La coordinación entre las instituciones y el sector privado es clave para que esta iniciativa no se quede en pura chercha. Es hora de actuar para que el tránsito sea más seguro y menos estresante para todos. ¡Vamos a ver cómo se desarrolla esta trama que promete un futuro vial más bacano!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



