La verdad sea dicha, ¡ay mi madre!, el lanzamiento de la Steam Machine ha caído como un cubo de agua fría en el mundo del gaming, especialmente por su ‘precio del diablo’. Valve finalmente le puso un número a su consola, y es que los rumores de que costaría un ojo de la cara se quedaron cortos. Hablamos de más de 1,000 euros por una consola que, según los expertos, no está ni de cerca a la vanguardia tecnológica. Esto levanta una vaina de preocupación bacana sobre el futuro de la PlayStation 6 y Xbox Helix, que prometen ser las consolas más caras que hemos visto.
Este precio de Steam Machine no es solo un número; es un síntoma claro de la crisis global de componentes que nos tiene a la expectativa. Desde noviembre pasado, el asunto de los chips ha sido un dolor de cabeza, afectando la producción y elevando los costos por las nubes. La versión básica de 512 GB ya te tumba 1,039 euros, y si quieres la de 2 TB, prepárate para soltar 1,359 euros. Para el ‘tigueraje’ que arma su PC por piezas, esto no tiene ninguna ventaja en rendimiento, solo en un factor de forma más compacto y una disipación que parece ser de lo más eficiente.
Lo más chulo de esta situación es que, pese al precio elevado, la Steam Machine no es precisamente una máquina ‘next-gen’. Los análisis de canales reconocidos como Gamer Nexus y Digital Foundry han puesto la consola bajo la lupa, y la conclusión es una: su rendimiento anda por ahí con tarjetas gráficas de hace un par de generaciones, como una RTX 3060 de 12 GB o una RX 6600. Es decir, que estás pagando un viaje de cuarto por algo que, en el mejor de los casos, se la empareja a una PS5 base, la del 2020. ¡Imagínate tú, una máquina que cuesta más de mil euros y rinde igual que una de hace seis años! Esto sí que es para pegarse un grito.
Esta situación nos pone a pensar en cuándo veremos la PS6 y Xbox Helix, y a qué precio. La generación actual ya lleva seis años en el ruedo, y aunque la PS5 ha vendido un viaje de unidades (90 millones, klk), la crisis de componentes sigue ahí, dándole mente a los planes. La idea original era que estas nuevas consolas salieran entre 2027 y 2028, con ‘GTA VI’ sirviendo de empuje final para la PS5. Pero, según Asha Sharma, la CEO de Xbox, el costo de desarrollar hardware de nueva generación se está saliendo de control.
La propia Microsoft está barajando la vaina de los ‘modelos de negocio radicalmente diferentes’, asegurando que la gente no va a soltar miles de dólares por una consola nueva. Esto significa que las empresas están repensando cómo van a traer estas máquinas al mercado, sin sacrificar el salto generacional que los jugadores esperan, pero sin que les salga más caro que un apartamento en la Zona Colonial. El balance entre el precio y las prestaciones es crítico, ya que, aunque las consolas no son su única fuente de ingreso, tampoco pueden darse el lujo de venderlas a pérdida.
Así que, ¿cuál es el coro? Podríamos estar ante dos escenarios: consolas nuevas que sean más potentes pero con precios astronómicos, o consolas híbridas que dependan más del juego por streaming, lo que complicaría aún más la preservación de los videojuegos físicos. La tercera opción, y quizás la más sensata para el bolsillo del dominicano, sería que Sony y Microsoft aguanten un chin más con sus generaciones actuales, dándole tiempo al mercado de componentes para que se recupere. Si no, señores, las consolas de más de 1,000 euros serán la nueva normalidad y, de verdad, eso es un palo.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



