¡Qué buena ‘vaina’ es recibir noticias que nos llenan de esperanza y nos demuestran que, con un buen trabajo, se pueden lograr cambios de verdad! Resulta que la iniciativa regional “100 mil Pisos para Jugar”, que se la están ‘fajando’ Hábitat para la Humanidad en alianza con la Federación Interamericana del Cemento (FICEM) y aquí en República Dominicana con la Asociación Dominicana de Productores de Cemento Portland (ADOCEM), ha dado un ‘palo’ al revelar los primeros resultados de su impacto. La meta de sustituir 100,000 pisos de tierra por pisos de concreto en Latinoamérica y el Caribe entre 2022 y 2028 no es un cuento, ¡está dando frutos bien chulos!
Según la noticia, la primera medición de impacto de este proyecto en el país, realizada entre agosto de 2024 y agosto de 2025, ha confirmado de una vez por todas lo que muchos intuían: un piso de concreto hace una diferencia grandísima en la vida de la gente. Este estudio, que comparó a 380 familias en cuatro provincias –la mitad beneficiada con un piso nuevo y la otra sin intervención–, demostró que un impresionante 100% de las personas entrevistadas reportó mejoras significativas en su salud, lo cual es algo que te deja con la boca abierta.
Las mejoras en la salud que se registraron son de las que te cambian la vida. Principalmente, se notó una disminución notable de las enfermedades respiratorias que vienen del polvo, una menor incidencia de casos gastrointestinales –que son una ‘vaina’ para los niños, asegún se sabe– y una reducción considerable de plagas en el hogar. Cesarina Fabián, quien es la directora nacional de Hábitat para la Humanidad República Dominicana, lo dejó bien claro al afirmar: ‘Cuando el 100% de las familias reporta mejoras en su salud y vemos que invierten cuatro veces más en sus viviendas después de recibir un piso, entendemos que esta intervención genera un efecto multiplicador que va mucho más allá de la construcción’. ¡Y tiene toda la razón!
Pero los beneficios no se quedan solo en la salud, no señor. En el ámbito económico, las familias que recibieron su piso ‘jevi’ invirtieron cuatro veces más en sus viviendas, unos US$107 adicionales en solo tres meses. Esto no es solo un número, es una redistribución del ahorro que se ve reflejada también en un aumento del 119% en la percepción de acceso a fuentes de financiamiento. Esto significa que la gente se siente más segura y con más posibilidades de mejorar su hogar y su calidad de vida, un verdadero ‘tigueraje’ para el bolsillo.
En materia educativa, la cosa también pinta bien de lo más bacano. El ausentismo escolar se redujo un 21%, que es el equivalente a un día menos de ausencias al mes. ¡Imagínate la diferencia que eso hace en la educación de los muchachos! Además, los niños ganaron un 17% más de horas de juego dentro de casa, casi dos horas diarias, lo cual es un ‘coro’ completo para su desarrollo y felicidad. El estudio también destacó que estas familias, que viven en condiciones de alta vulnerabilidad, tienen en el 57% de los hogares a una mujer al frente de la familia, lo que realza aún más el impacto positivo de la iniciativa.
Para Cesarina Fabián, esto confirma lo que se ve todos los días en las comunidades: ‘un piso no es solo cemento, es dignidad, salud y una oportunidad real para que los niños jueguen y aprendan en un espacio seguro’. Un mensaje que toca la fibra y nos recuerda la importancia de un hogar digno. Hasta junio de 2026, Hábitat Dominicana ha construido ya 4,298 pisos de concreto en el país, lo que demuestra que están trabajando sin parar para alcanzar esa meta regional de 100,000.
Hábitat para la Humanidad es una organización global sin fines de lucro que siempre busca que cada persona tenga un lugar decente donde vivir. En nuestra República Dominicana, esta entidad ha mejorado las condiciones de vida de más de 61,000 familias a través de distintas intervenciones, ya sean estructurales, ampliaciones o mejoras internas para combatir el hacinamiento. Con su trabajo, Hábitat no solo construye casas, sino que empodera a las familias y promueve la seguridad de la tenencia, transformando comunidades y generando un impacto duradero en la salud y el bienestar de los dominicanos.
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