La procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, ha puesto el grito en el cielo con una propuesta que busca sanar de una vez por todas la ‘vaina’ de la violencia que nos arropa como sociedad. En un giro que trasciende lo punitivo, la magistrada ha planteado la creación de un ‘Pacto’ de Estado por la Convivencia, una iniciativa que busca desenterrar y enfrentar las causas estructurales que alimentan la criminalidad en nuestro país. Esto no es solo un plan más; es una llamada a la acción para cambiar el juego y ponerle freno al relajo.
Durante la conferencia ‘Anatomía de la Violencia y la Criminalidad en la República Dominicana’, organizada por la Cooperativa Vega Real, Reynoso fue clara: la solución no está solo en meter gente presa. Se trata de una estrategia integral, enfocada en la prevención a través de políticas públicas robustas. Imagínense, fortalecer la educación desde la base, nuestras familias que son el pilar, fomentar la participación comunitaria, y blindar la institucionalidad democrática. Es decir, construir un futuro donde el ‘tigueraje’ y la delincuencia no encuentren terreno fértil para echar raíces. La verdad es que esto está ‘bacano’, ¿verdad?
No es un secreto para nadie que la República Dominicana ha lidiado por décadas con la sombra de la violencia en diversas formas. Desde la delincuencia común que ‘ataca’ en cada esquina, hasta manifestaciones más complejas de criminalidad organizada. Este llamado a un nuevo contrato social, afianzado en el respeto, los principios y los valores, no es una mera retórica. Es un reflejo de la necesidad urgente de rehumanizar nuestra convivencia, de volver a escuchar con empatía y, crucialmente, de abrirle puertas y oportunidades a quienes menos tienen, que son los que muchas veces caen en la ‘maldá’ por falta de opciones.
La propuesta de Reynoso es un jalón de orejas colectivo, recordándonos que, aunque hemos visto avances significativos en la reducción y control de la criminalidad, los desafíos persisten y son tercos. No podemos bajar la guardia. Este ‘Pacto’ no puede ser una ‘chercha’ de unos pocos; debe involucrar a todo el mundo: desde el Estado, claro, pasando por las familias, los centros educativos que forman a nuestra gente, las iglesias, las organizaciones comunitarias, el sector privado que tiene un rol crucial, y la sociedad civil en pleno. La idea es tejer una red de apoyo tan fuerte que promueva una cultura de sana convivencia y amplíe las oportunidades para los sectores más vulnerables.
Es un gesto de esperanza, un intento serio por cambiar la narrativa y pasar de la reacción a la proactividad. La Procuradora, que por su labor fue incluso reconocida como Visitante Distinguida en La Vega por el ayuntamiento y la Cooperativa Vega Real, demuestra con esta iniciativa su compromiso no solo con la persecución del delito, sino con la construcción de un país más justo y seguro. Es una invitación a dejar la ‘habladuría’ y ponernos manos a la obra, porque al final del día, la seguridad y la paz son una vaina que nos conviene a todos los dominicanos.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




