¡Pero qué vaina ‘jevi’! Nuestro Elly De La Cruz, ese ‘tigere’ dominicano, volvió a dejar el pabellón bien alto en las Grandes Ligas. Conectó un doble y un sencillo, siendo pieza clave en la blanqueada 2-0 de los Rojos de Cincinnati sobre los Marlins de Miami este lunes por la noche. Esta victoria es un ‘bacano’ respiro para el equipo, que ha estado buscando esa chispa ofensiva. Elly, con su estilo inconfundible y su velocidad de relámpago, demuestra por qué es una de las figuras más ‘chulas’ del béisbol actual.
La Pantera, como le dicen al oriundo de Sabana Grande de Boyá, no para de impresionar con su versatilidad en el terreno. Desde su debut, Elly ha inyectado una energía brutal al equipo de Cincinnati, no solo con el madero, sino también con su defensa y su agilidad en las bases. Es una combinación explosiva que recuerda a otras leyendas dominicanas que han brillado en la MLB, llevando siempre ese ‘flow’ único del pelotero de aquí. Su presencia en la alineación es un dolor de cabeza para los lanzadores rivales y un imán para la afición.
Este triunfo no es solo de Elly, es un esfuerzo colectivo que pone a los Rojos en una buena racha con su cuarta victoria consecutiva. Antes de este partido, los Rojos andaban medio ‘lenticos’ en la ofensiva, empatados con la menor cantidad de carreras anotadas en las Grandes Ligas. Pero este juego, donde Sal Stewart también aportó con un sencillo remolcador y Tyler Stephenson la sacó del parque, demuestra que la maquinaria ofensiva puede despertar en cualquier momento. La confianza que da una blanqueada es un ‘un viaje de’ para cualquier equipo.
Y hablando de blanqueada, hay que darle un reconocimiento especial al pitcheo. Brandon Williamson, el zurdo de 28 años, estuvo ‘de lo más bien’, permitiendo solo tres hits en 6 2/3 entradas, una mejoría tremenda después de un debut de temporada complicado. El relevo también hizo su trabajo ‘de primera’, con Brock Burke, Tony Santillan y Emilio Pagán cerrando la cortina sin problema, asegurando el cuarto salvamento para Pagán. Así es que se trabaja, con un ‘coro’ completo desde el montículo.
La actuación de Elly De La Cruz resalta, una vez más, el calibre del talento dominicano que cada temporada conquista la MLB. Nuestro país es una cuna de estrellas del béisbol y ver a Elly dejar su marca con batazos y jugadas que parecen sacadas de un videojuego, es un orgullo para el dominicano donde sea que esté. Este joven tiene un futuro brillante por delante y está llamado a ser una figura icónica, continuando el legado de grandes peloteros de nuestra tierra. ¡Qué siga la ‘chercha’ en los estadios!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




