En Los Alcarrizos, la ‘vaina’ del drenaje estaba dando un dolor de cabeza, ¡klk con el desorden! Pero el Defensor del Pueblo, pila de activo, se metió en el medio con la Junta de Vecinos Las Glorias y el Cuerpo de Bomberos para resolver el tranque del sistema pluvial y la acumulación de aguas. La clave para arreglar este drenaje ha sido la unión de fuerzas, especialmente después de que los munícipes expusieran sus penurias en el Diálogo para la Convivencia Barrial del Listín Diario, poniendo la mira en una situación que afectaba a todos los del sector.
Esta problemática, que estaba poniendo el sector de la calle San Antonio patas arriba por un viaje de desechos, no se arregló de la noche a la mañana, eso es una realidad. Se necesitaron gestiones serias ante la Dirección de Planeamiento Urbano del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y el Ayuntamiento de Los Alcarrizos. Al final, se consiguió una retroexcavadora, que es como el ‘tigueraje’ pesado para estas cosas, para meterle mano al área afectada y comenzar el proceso de limpieza y adecuación del sistema pluvial.
Gracias a esta movida, se logró evitar que se siguieran acumulando aguas contaminadas y con un mal olor que te levantaba el ánimo por los pies. Esto no solo redujo un viaje de riesgos de inundaciones que siempre tienen a la gente en zozobra cuando empieza a llover, sino que también mejoró de forma considerable las condiciones sanitarias para la gente del barrio. ¡Algo súper ‘chulo’ y necesario para la salud pública, ya que la exposición a estas aguas es un foco de enfermedades para niños y adultos!
La verdad es que estas situaciones de drenaje deficiente no son un cuento de camino solo en Los Alcarrizos. En muchos barrios de nuestro país, especialmente los que han crecido sin una planificación urbana adecuada y de forma desorganizada, la falta de infraestructura básica es un mal endémico. La improvisación y la falta de mantenimiento a menudo nos dejan en la cuerda floja cada vez que cae un aguacero fuerte, exponiendo a la gente a enfermedades y pérdidas materiales, lo que se ha convertido en una preocupación constante para las comunidades.
Y es que la problemática no se limitaba solo al drenaje. En ese diálogo con el Listín Diario, la gente también soltó otras ‘vueltas’ que los tenían hartos: hoyos en las calles que parecían cráteres de guerra y vehículos ocupando las vías como si fueran parqueos privados, complicando el tránsito y la vida diaria. Que el Defensor del Pueblo se involucrara directamente, liderando con Miguel Franjul, muestra que cuando las autoridades se ponen las pilas y escuchan al pueblo, se pueden resolver un viaje de cosas que parecían imposibles. Este es el tipo de ‘bacaneo’ que necesitamos más seguido en nuestros barrios.
Al final del día, estas intervenciones no son solo arreglos momentáneos; son un mensaje claro de que la organización comunitaria y la presión ciudadana sí rinden frutos. Unir a la Junta de Vecinos con instituciones gubernamentales y de socorro es un paso tremendo para que nuestras comunidades tengan una mejor calidad de vida y un ambiente más digno. Porque, como decimos aquí, ‘la unión hace la fuerza’, y cuando se trabaja en equipo, se le busca la vuelta a cualquier ‘vaina’, asegurando que la comunidad esté de lo más bien.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




