En un momento donde la información nos inunda como un aguacero en la capital, Aníbal de Castro, el director fundador de Diario Libre, soltó una perlita de sabiduría que ha puesto a pensar a más de uno en el patio. Según la noticia, de Castro afirmó sin rodeos que el Periodismo se encuentra en una de las encrucijadas más grandes de su historia, pero lejos de apagarse, su importancia se ha vuelto más crucial que nunca. No es cualquier ‘vaina’, señores; en la era de los algoritmos y la Inteligencia Artificial (IA), el oficio periodístico tiene que plantarse y demostrar su valía.
Esta reflexión la compartió durante su conferencia ‘El periodista de hoy: el oficio frente a la abundancia, los algoritmos y la inteligencia artificial’, marcando la apertura de la licenciatura en Periodismo Contemporáneo en la Universidad APEC. De Castro hizo hincapié en la necesidad de formar profesionales que no sean de relajo, sino que ejerzan el oficio con un criterio firme, rigor en cada investigación e independencia que no se doblegue ante nada. Además, destacó un ambiente de libertades que, asegura la noticia, permite un ejercicio periodístico sin cortapisas, lo cual es tremendo ‘palo’ para la democracia y la verdad.
Según la exposición de De Castro, la revolución digital ha democratizado el acceso a la información, haciendo que cualquiera pueda ‘soltar la lengua’ en el ciberespacio. Sin embargo, difundir datos y hacer periodismo son dos cosas distintas, como el agua y el aceite. El verdadero trabajo empieza cuando la información se pasa por un filtro de rigor: ¿de dónde salió esa información? ¿Quién la dio? ¿Hay pruebas que la respalden? ¿Y qué intereses podrían estar detrás de todo ese ‘corre-corre’? Es un trabajo de detective, de saber escarbar la verdad.
El periodista que está a la altura, a pesar de los avances tecnológicos, debe mantener ciertas habilidades que son más viejas que Matusalén, pero más necesarias que nunca. De Castro las resumió en ‘saber mirar, escuchar, preguntar, dudar, verificar, comprender y narrar’. A eso le sumó la importancia de una sólida formación cultural y de conocimientos especializados, para que el periodista no sea un ‘tigere’ que repite lo que le dicen, sino que pueda interpretar los asuntos complejos y no dependa ciegamente de las fuentes. ¡Eso es ser un profesional de verdad!
Sobre la Inteligencia Artificial, el director fundador de Diario Libre mostró una postura equilibrada, alejada de los extremos. Ni hay que rechazarla por pura nostalgia, ni hay que abrazarla como si fuera la panacea de una vez. Reconoció que la IA puede ser un ‘palo cojo’ para facilitar tareas tediosas, como transcribir entrevistas a velocidad de rayo, ordenar documentos o procesar un ‘viaje de’ información. Pero ojo, que la tecnología no sustituye el criterio profesional ni puede tomar responsabilidad si ‘se manda’ una información errónea. ¡La IA ayuda, pero no piensa por uno!
De Castro también soltó una advertencia importante sobre el riesgo de que los algoritmos y las métricas de clics terminen dictando las prioridades en las salas de redacción. Para él, ‘el peligro comienza cuando confundimos lo que atrae con lo que importa’. Es como andar en la calle y que el ruido de la ‘gente’ nos haga olvidar la dirección. El periodismo no es solo buscar el ‘like’ o el ‘share’; es ir por lo que de verdad le cambia la vida a la gente, lo que tiene peso y significado. La verdad es la que manda, no el algoritmo.
Al final del día, para Aníbal de Castro, la carta más fuerte del periodista del mañana será su capacidad de pensar por cuenta propia y, sobre todo, de explicar el ‘porqué diantre’ de los acontecimientos. Mientras en la sociedad se siga buscando entender no solo qué pasa, sino por qué pasa, siempre habrá necesidad de periodistas que estén comprometidos con los hechos, que defiendan la verdad con uñas y dientes y que mantengan su independencia como ‘oro en paño’. ¡Esa es la ‘vaina’!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




