La noticia que tiene en jaque a Santiago con la Operación XL526 no es un invento, señores. El Ministerio Público ha metido el pie y solicitó medida de coerción contra unas veinte personas, a quienes acusan de estar metidas en una red internacional de extorsión, estafa y lavado de activos. Esta vaina, según las autoridades, operaba desde San Francisco de Jacagua, afectando principalmente a residentes en los Estados Unidos. La Fiscalía de Santiago, con esta movida, demuestra que está de lo más bien atenta a estos casos que atentan contra la reputación del país y el bolsillo de los gringos.
Asegún el expediente, estos ‘tigueres’ no usaban machete, sino tecnología de punta y artimañas para intimidar y extorsionar a sus víctimas. Imagínense el ‘klk’: gente recibiendo llamadas o mensajes amenazantes, con una chercha de que tienen deudas inventadas o que están en problemas legales. Este tipo de estafa, conocida como ‘phishing’ o ‘fraude de soporte técnico’, es un dolor de cabeza a nivel global, y la República Dominicana, lamentablemente, ha sido señalada como un centro de operaciones para algunas de estas fechorías, lo que pone a las autoridades a trabajar en serio para cambiar esa percepción.
Entre los señalados como los cerebritos detrás de este ‘coro’ figuran Carlos José Parra Lantigua, Eliardo Peña Almonte, Renso Darío González Almonte, Josiel Pichardo Cabrera y Walinton Sosa Almonte. Pero ahí no se queda la cosa, porque también mencionan a un viaje de miembros operativos. La verdad es que esto parece una estructura bien organizada, de esas que no se arman de la noche a la mañana. Lo chulo del caso es que los abogados defensores ya están metiendo su mano, diciendo que no les han notificado formalmente y que no han tenido acceso a sus clientes. Una situación que no está de lo más bien y que, de una vez, levanta cejas sobre el debido proceso.
El abogado Kilvio González, por ejemplo, ha salido al frente defendiendo a su cliente, Danny Rafael Lantigua Ferreira, diciendo que es un ingeniero civil que trabaja en la construcción en Jacagua, ¡nada que ver con estafas! Es entendible que la defensa técnica exija que se cumplan las reglas del juego. En casos así, la transparencia y el acceso a la información son claves para que la justicia sea, como dice el pueblo, ‘ciega, pero no pendeja’. La credibilidad del sistema judicial está en juego, y es importante que se respete el derecho de cada imputado a una defensa efectiva.
Esta Operación XL526, más allá de los nombres y las acusaciones, nos deja una enseñanza importante sobre la constante evolución del crimen organizado. Ya no solo estamos hablando de drogas o asaltos a mano armada, sino de delitos cibernéticos que cruzan fronteras con un click. El Ministerio Público y la Policía Nacional, a través de departamentos como la DICRIM, están bregando duro para ponerse al día y desmantelar estas redes. Es un trabajo bacano, pero que requiere el apoyo de todos. Como dominicanos, debemos estar vigilantes y reportar cualquier vaina rara que nos llegue, para que el ‘tigueraje’ no siga haciendo de las suyas a costa de la buena imagen de nuestra gente.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




