¡Atención, mi gente! La Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), en un trabajo ‘chulo’ y coordinado con un viaje de agencias nacionales e internacionales, le ha dado un golpe histórico al narcotráfico transnacional. Estamos hablando de una incautación de 1.6 toneladas de presunta cocaína en Pedernales, una provincia que siempre está en el ojo del huracán para estas vainas. Este operativo es un ‘palo’ giga, demostrando que nuestras autoridades están pilas y no le están dando tregua al ‘tigueraje’ que quiere meter droga por nuestro patio.
La operación, que contó con el apoyo de la Armada, Fuerza Aérea, Ejército, agencias de Inteligencia del Estado, la Fuerza de Tarea Interagencial Sur (JIATFS) y la DEA de los Estados Unidos, se armó luego de informes precisos sobre una lancha rápida, de esas tipo ‘Eduardoño’, que pretendía entrar con un cargamento pesado. De una vez, se activó un dispositivo ‘jevi’ con unidades marítimas, aéreas y terrestres, cerrándoles el camino a los delincuentes que intentaban traficar esta cocaína en Pedernales. Es un esfuerzo conjunto que se siente bacano ver.
Los malhechores, al verse acorralados, intentaron una maniobra desesperada: emplayaron la lancha en Playa Blanca, cerca de Trudille, y se lanzaron a la huida a tiros contra los agentes. Se armó una refriega, pero, gracias a Dios, no se reportaron heridos. Estos tipos son astutos, se internaron en la zona boscosa del Parque Nacional Jaragua, pero eso no quiere decir que la vaina se quede así. Los equipos de búsqueda y rastreo están activos, en lo suyo, como tiene que ser, peinando la zona para dar con ellos y con cualquier otra evidencia.
Una vez asegurado el perímetro, los equipos operativos inspeccionaron la embarcación, una lancha de 32 pies con dos motores de 250 caballos de fuerza cada uno. En su interior, encontraron 57 pacas que contenían los 1,670 paquetes de la supuesta droga, además de tanques y garrafones de combustible, indicando que era una operación bien planeada para un trayecto largo. Pedernales, por su ubicación estratégica, es un punto caliente para estas operaciones que vienen desde Suramérica, usando nuestras costas como puente o destino final.
Este tipo de incautaciones no solo saca droga de las calles, sino que también desarticula las estructuras financieras y logísticas de estas redes criminales transnacionales. Es una chercha que va más allá de solo agarrar el cargamento; se trata de debilitar todo el andamiaje que permite que estas organizaciones operen. La mejora continua en la capacidad operativa de la DNCD y las Fuerzas Armadas, con el respaldo del Gobierno, ha sido clave para estos logros, afianzando el liderazgo de la República Dominicana en la lucha regional contra el narcotráfico.
Según la DNCD, en lo que va de 2026, ya se han incautado más de 10 toneladas de drogas, una cifra que nos coloca como un referente en la región en esta guerra sin cuartel. Cada kilo que se detiene significa menos dinero para la criminalidad organizada, menos daño a nuestra juventud y una señal clara de que el país no es un patio trasero para los narcotraficantes. La coordinación con agencias internacionales, como la DEA, es fundamental para que el ‘tigueraje’ no se salga con la suya, porque la vaina es global.
Ahora, los 1,670 paquetes de la presunta droga están en camino al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) para determinar el tipo exacto y el peso final del cargamento. La investigación sigue abierta, buscando conectar los puntos para dar con todos los responsables de esta operación frustrada. Esto es un mensaje claro: si vienes con esa maldad por aquí, te van a cortar el vuelo ‘de una vez’.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




