¡Qué ‘vaina’ buena esta que nos llega desde Los Alcarrizos! El doctor José Alfredo Alfaro, director del Hospital Dr. Vinicio Calventi, ha soltado la primicia: el centro médico está metido en un ‘remeneo’ y modernización de altura, sin detener sus servicios. Imagínense el ‘tigueraje’ de la zona, más de un millón de almas, que dependen de este hospital día a día, ahora verán cómo se eleva la calidad de la atención sin tener que parar la marcha. ¡Un gran paso para la salud pública de nuestra gente!
Este hospital no es cualquier ‘coro’, mi gente. Ubicado estratégicamente en Los Alcarrizos, le da la mano a un viaje de comunidades de Santo Domingo Oeste y sus alrededores. Hablamos de Pantoja, Hato Nuevo, Villa Altagracia, y hasta parte de San Cristóbal. El doctor Alfaro enfatiza que estamos hablando de una población masiva, que supera el millón de habitantes, que busca en este centro médico una esperanza y atención de calidad. Esto subraya la importancia capital de la infraestructura y el personal que labora incansablemente.
Con más de 22 años echando ‘pleito’, el Hospital Vinicio Calventi había empezado a quedarse un poco atrás ante el crecimiento demográfico ‘duro’ de la zona. Este sector, uno de los más vulnerables del Gran Santo Domingo, tiene una demanda brutal en emergencias, especialmente por accidentes de tránsito y otras situaciones que nos dan ‘cotorra’. La necesidad de modernización era imperante para seguir el ritmo y ofrecer el servicio que nuestra gente se merece.
El director no se guardó nada al contarnos que una primera etapa de este ‘remeneo’ ya está ‘ready’. Áreas claves como cuidados intensivos, quirófanos, gastroenterología y hospitalización, han sido totalmente remozadas y están operando ‘de una vez’. Y esto no es todo, porque los trabajos continúan a todo vapor en otras partes del hospital, con la mira puesta en tener la renovación completa antes de que termine el año. ¡Eso sí que es eficiencia!
Realizar una obra de esta magnitud, con el hospital en pleno funcionamiento, es una ‘vaina’ de locos, un verdadero desafío. El doctor Alfaro reconoció que el proceso ha generado sus ‘inconvenientes’ para los pacientes y el personal, porque tener constructores y médicos en el mismo ‘coro’ no es un chiste. Sin embargo, enfatizó que la opción de cerrar el centro nunca estuvo sobre la mesa. El compromiso es firme: seguir atendiendo a la población mientras se construyen unas instalaciones ‘jevis’.
En cuanto al equipamiento, este hospital está ‘chévere’ con las nuevas tecnologías. Gracias al respaldo del Servicio Nacional de Salud (SNS), ahora cuentan con un ecógrafo moderno y una unidad de gastroenterología que permite videotoracoscopías y estudios digestivos especializados. Alfaro aseguró que las áreas renovadas de cuidados intensivos y quirófanos están a la altura de los mejores centros privados del país. ¡Así o más ‘bacano’!
El director atribuyó estos ‘avances’ al apoyo decidido del presidente Luis Abinader y del doctor Julio Landrón, director ejecutivo del Servicio Nacional de Salud, así como de otras autoridades del sector. Dirigir un hospital público con tanta demanda es un reto diario, un verdadero ‘bregar’ con las necesidades y problemáticas sociales que afectan a los pacientes y sus familias. Es un trabajo que exige más que solo gestión: requiere ‘calle’ y corazón.
Concluyó el doctor Alfaro que, al llegar a un hospital del Estado con tantas necesidades, uno tiene que actuar con ‘equilibrio’, mucha planificación y, sobre todo, una ‘sensibilidad’ brutal. La meta es clara: corregir las deficiencias y seguir echando para adelante para mejorar los servicios que recibe la gente. ¡Y en eso, el Hospital Vinicio Calventi está de lo más bien!
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