La Unión Nacional de Trabajadores de la Comunicación Social (UNTC) se ha plantado, mi gente, ¡y de una vez! Con un rechazo ‘enérgico’ a cualquier ‘vaina’ que pretenda ponerle un bozal a la libertad de prensa, la libertad de expresión y el libre ejercicio del periodismo aquí en nuestra República Dominicana. Este gremio entiende que la comunicación es un pilar fundamental y que coartarla sería un retroceso que nadie quiere ni de relajo.
Apegándose a nuestra Constitución, la UNTC recuerda que el Artículo 49 es claro como el agua de coco. Este no solo garantiza el derecho fundamental a expresarse y a informarse, sino que prohíbe la censura previa, reconociendo el papel ‘esencial’ de los medios en una sociedad que se precie de ser democrática. Es el cimiento de nuestra forma de vivir y convivir, según la noticia.
Para que no queden dudas, el gremio también saca a relucir la ‘jurisprudencia’ del Tribunal Constitucional. Con sentencias como la TC/0075/16 y la TC/0092/19, se ha dejado bien establecido que la protección de la libertad de expresión frente a ‘disposiciones legales’ que puedan ‘inhibir’ el periodismo y la participación ciudadana es una prioridad ‘bacana’. ¡Esto no es un juego, klk, es cosa seria!
La UNTC, como buenos comunicadores, no se hace la ‘ciega’. Reconocen que toda libertad viene con su ‘cuota’ de responsabilidad. El periodismo, de acuerdo al gremio, debe hacerse con ética, respetando la dignidad humana, el honor, la intimidad y la presunción de inocencia. Pero una cosa es la responsabilidad y otra muy diferente es una ‘ley mordaza’ con sanciones ‘excesivas’ que no hacen ‘chercha’.
Precisamente, lo que les ‘preocupa un viaje’ es el ‘riesgo’ de que se limiten las investigaciones periodísticas, esas que sacan a la luz ‘vainas’ importantes para el país. También temen la autocensura, cuando los periodistas por miedo a ‘sanciones penales o económicas desproporcionadas’ prefieren callar. Esto afectaría el debate público y la denuncia de ‘hechos’ de interés general, vital para la ‘transparencia’ y la fiscalización.
Por eso, el llamado de la UNTC es ‘claro y pelao’: al Gobierno, al Congreso Nacional, a sectores sociales, académicos, jurídicos y a organizaciones de periodistas y comunicadores. Quieren un ‘coro’ grande, un diálogo ‘amplio, participativo y transparente’. La idea es buscar ese ‘equilibrio’ entre proteger los derechos fundamentales y asegurar que la libertad de expresión siga siendo la ‘piedra angular’ de nuestra democracia.
En nuestro patio, la historia nos ha enseñado que la prensa libre es el pulmón de la democracia. Desde épocas pasadas, el derecho a informar y a ser informado ha sido un termómetro de la salud cívica. Cuando se imponen restricciones más allá de lo razonable, es la propia sociedad la que resiente la falta de información veraz y oportuna, quedando a ciegas frente a ‘vainas’ que deberían conocer.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




