El Ministerio de Defensa de nuestra querida Quisqueya, con el teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre al frente, recibió de brazos abiertos a una delegación de peso del Comando Sur de los Estados Unidos. Con el teniente general Evan Pettus y el sargento mayor Rafael Rodríguez a la cabeza, este encuentro no es una vaina cualquiera; es un paso firme que reafirma el lazo de cooperación que desde hace años une a nuestras Fuerzas Armadas con las de la potencia del norte. La reunión sirvió para que nuestros militares y los gringos se sentaran a echar un ojo a cómo fortalecer aún más la seguridad de la región, un tema que, de verdad, nos compete a todos y es de suma importancia para mantener el patio tranquilo y en paz.
Este tipo de ‘coro’ estratégico, que ya es tradición entre ambos países, busca impulsar iniciativas conjuntas que fortalezcan la preparación, profesionalización y modernización de nuestras instituciones armadas. Desde hace décadas, la República Dominicana y Estados Unidos han cultivado una relación militar basada en la confianza y objetivos compartidos, lo que ha facilitado un viaje de programas de entrenamiento, asistencia técnica e intercambio profesional. Esta colaboración ha sido clave, por ejemplo, en la lucha contra el narcotráfico, una plaga que nos afecta directamente y donde el trabajo en equipo es fundamental para atajar ese ‘tigueraje’ de los malhechores.
No es solo de charlatanería la cosa; en este encuentro se tocaron puntos vitales como el desarrollo de capacidades operacionales, la formación de nuestro personal militar y la interoperabilidad, que no es más que la capacidad de trabajar juntos como una sola unidad. Piensen, por ejemplo, en la respuesta a desastres naturales, donde una coordinación eficiente puede salvar un viaje de vidas. O la protección de nuestras fronteras marítimas, una tarea titánica que requiere de la última tecnología y el entrenamiento más avanzado para que ningún intruso se meta en nuestra casa. Es asegurar que nuestra ‘guagua’ militar esté de lo más bien aceitada y lista para cualquier eventualidad.
La agenda también abarcó la seguridad regional en un sentido más amplio. Nuestros países comparten desafíos similares, desde el crimen organizado transnacional hasta la inestabilidad en algunos puntos del Caribe, lo que exige una visión estratégica unificada. Este tipo de reuniones son ‘chéveres’ porque permiten no solo compartir experiencias, sino también planificar acciones concretas para enfrentar esas amenazas que no respetan fronteras. Es un esfuerzo continuo por mantener la estabilidad en el patio, garantizando que el futuro de nuestra gente pueda desarrollarse sin sobresaltos mayores, con la tranquilidad que todos nos merecemos.
La presencia de figuras importantes como el comandante general del Ejército, mayor general Jorge Iván Camino Pérez; el de la Armada, vicealmirante Juan Bienvenido Crisóstomo Martínez; y el de la Fuerza Aérea, mayor general piloto Floreal T. Suárez Martínez, junto al presidente de la DNCD, vicealmirante José Manuel Cabrera Ulloa, subraya la seriedad y el compromiso de nuestra nación con estos acuerdos. Este ‘bacano’ nivel de representación dominicana y estadounidense reafirma que esta alianza estratégica no es una simple foto, sino una colaboración profunda y duradera que sigue rindiendo frutos para la seguridad y el progreso de toda la región. ¡Así es que se trabaja!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




