¡Klk, gente! Se está cocinando una ‘vaina’ de peso en el Congreso de Estados Unidos. Hablamos del proyecto de ley bipartidista PACE Act, impulsado por los representantes Sam Liccardo y Young Kim. Busca modernizar la infraestructura de pagos del país, abriendo el acceso a empresas ‘fintech’ y de criptomonedas directamente a los sistemas de la mismísima Reserva Federal. ¡Eso sí que es un paso de avance!
La infraestructura de pagos gringa tiene un viaje de años en la espalda, y se ha quedado atrás comparada con otros países. En un mundo donde todo es instantáneo, las transferencias digitales allá pasan por un reguero de intermediarios, causando demoras y costos altos. Esto limita la competitividad del mercado y frena la innovación, a diferencia de los sistemas de pagos instantáneos en Europa o Asia.
El PACE Act va serio: establece un marco federal de registro simplificado para que proveedores de pagos calificados obtengan acceso directo a los rieles de la Reserva Federal. Todo bajo la supervisión estricta de la Oficina del Contralor de la Moneda de Estados Unidos (OCC). Es crucial que el proyecto exige fondos de usuarios totalmente respaldados, separados de activos de las empresas, y que no puedan ser reutilizados ni expuestos a riesgos operacionales. ¡Así sí, cuidando el dinero del ‘pueblo’!
Esto le da una legitimidad ‘bacana’ a las criptomonedas y al sector ‘fintech’, sacándolos del limbo regulatorio y metiéndolos de lleno en el sistema financiero tradicional. Imaginen la competencia: más empresas ofreciendo servicios, lo que podría bajar los costos de las transacciones, incluyendo las remesas dominicanas. También impulsa la inclusión financiera, permitiendo acceso a servicios de pago eficientes sin depender solo de bancos tradicionales.
El ‘tigueraje’ de la industria ‘fintech’ y las criptos está de lo más contento. Organizaciones como la Blockchain Association y la Financial Technology Association respaldan la propuesta, destacando su potencial para pagos más rápidos y baratos. La propia Reserva Federal ya ha explorado mecanismos como las ‘payment accounts’ para que entidades no bancarias accedan a sus sistemas. Es un reconocimiento de que el mundo financiero está cambiando ‘de una vez’ y hay que adaptarse.
Si esta ley avanza, podríamos estar frente a un cambio que no solo modernice el sistema de pagos estadounidense, sino que también solidifique la posición de las criptomonedas como actor legítimo y regulado en la economía global. Este ‘swing’ generaría mayor innovación y competencia, beneficiando a consumidores y empresas con soluciones de pago más eficientes y seguras. Es un paso gigante para el ecosistema digital y financiero, y veremos si los legisladores le dan luz verde a esta ‘vaina’ con el ojo ‘puesto’.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




