La comunidad de Cotuí, en Sánchez Ramírez, está de boca abierta con un caso que ha dado un giro de 180 grados, demostrando que a veces la primera impresión engaña, y ¡de qué manera! Lo que inicialmente se diagnosticó como un infarto y llevó a la señora Honoria de Jesús Rosa Moreno, cariñosamente conocida como Edita, de 69 años, a la tumba, resultó ser una vaina mucho más fea: un Homicidio Cotuí en toda regla. La historia, que parece sacada de una película, tiene a todo el mundo hablando y buscando respuestas.
Resulta que a doña Edita la encontraron sin vida en su residencia del sector La Altagracia un domingo por la noche. Sus familiares, confiando en el dictamen médico de un centro de salud local, procedieron de una vez con el velorio y el entierro, sin imaginar que detrás de la supuesta causa natural había una trama más oscura. Apegados a la costumbre y al dolor del momento, pasaron por alto ciertas señales, como los golpes que presentaba la señora en la cara y el cuello, que en ese momento atribuyeron a la misma caída o al proceso natural del fallecimiento.
Fue días después del sepelio, con la cabeza un poco más fría y quizás un ‘pálpito’ que los impulsó, que la familia decidió revisar las cámaras de seguridad de la vivienda. ¡Y ahí fue que se armó el lío! Las imágenes mostraron a un hombre entrando a la casa de doña Edita en la mañana del mismo domingo, después de que ella misma le abriera la puerta. La visualización de este ‘tigere’ irrumpiendo y saliendo de la propiedad de forma brusca fue la clave que transformó un doloroso adiós en un clamor por justicia.
Este caso pone en evidencia la importancia de la medicina forense y la investigación exhaustiva, especialmente en comunidades donde las certificaciones de defunción por ‘causas naturales’ pueden ser la norma sin una autopsia rigurosa. La rapidez con la que se dispuso del cuerpo sin una investigación profunda es un recordatorio de que no siempre podemos fiarnos del primer diagnóstico. El presunto agresor, identificado por los familiares como ‘Ricky’ o ‘Ricky la Lacra’, un personaje ya conocido en la zona, fue rápidamente detenido gracias a estas evidencias, con el DICRIM entrando en acción para recoger el disco duro de la vigilancia.
El hecho ha desatado una chercha en Cotuí, no solo por la crudeza del crimen, sino también por el proceso que llevó a que la víctima fuera enterrada sin que se sospechara de un hecho violento. La noticia ha corrido como pólvora, dejando a la gente consternada y reflexionando sobre la seguridad y la forma en que se manejan los decesos. Las autoridades están profundizando en las investigaciones para esclarecer cada detalle de esta triste ‘vaina’, que ha puesto en el ojo del huracán la confianza en los diagnósticos iniciales y la necesidad de una mayor rigurosidad en estos casos.
Mientras el Ministerio Público se prepara para presentar medidas de coerción contra el detenido, la familia de doña Edita y la comunidad esperan que se haga justicia y que este trágico ‘relajo’ sirva para que se revisen los protocolos y se eviten situaciones similares en el futuro. La memoria de Honoria de Jesús Rosa Moreno merece no solo justicia, sino también que su caso sirva de precedente para garantizar que ninguna otra muerte quede sin ser investigada a fondo en nuestro país.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




