¡Klk con la impunidad vial en el país! La organización Resivi-RD ha dado un paso al frente proponiendo una vaina que podría cambiar el juego: la creación de Fiscalías Virtuales de tránsito. Imagínense, esto no es un relajo, sino una estrategia bacana para que las infracciones dejen de ser un coro y se les dé el seguimiento judicial que merecen. Según José Rafael Rodríguez Cáceres, coordinador de Resivi-RD, la cosa está clara: las multas muchas veces se quedan en el aire y el ciudadano no ve consecuencias reales, lo que alimenta ese ‘tigueraje’ en la calle que tanto nos molesta.
Es que el problema de la seguridad vial aquí es de los fuertes, mi gente. La República Dominicana lamentablemente ocupa uno de los primeros lugares en la región en cuanto a siniestros de tránsito, una situación que nos tiene de cabeza. No es solo un tema de multas, sino de vidas que se pierden y familias que sufren. La Ley 63-17, que busca regular todo lo del transporte, tránsito y seguridad vial, está ahí, pero la falta de judicialización es un talón de Aquiles que permite que muchos conductores, que son reincidentes, sigan haciendo de las suyas sin que les caiga todo el peso de la ley. Es un asunto de cultura y de aplicar la ley como es, sin chercha.
Las Fiscalías Virtuales vienen a llenar un hueco enorme. Ahora mismo, solo en Santo Domingo tenemos una fiscalía de tránsito física. ¿Y la gente del interior, o los que viven lejos? ¡Un viaje! Tener que trasladarse un coro para ponerle un seguimiento a una multa, eso lo hace muy complicado. La propuesta es que los agentes puedan levantar las infracciones de forma digital con un celular, y esa vaina se envíe de una vez a un centro de cómputo para su judicialización. Esto no solo haría el proceso más eficiente y transparente, sino que democratizaría el acceso a la justicia vial, permitiendo que cualquier ciudadano, esté donde esté, pueda ver que sus faltas tendrán una consecuencia real y no se queden en un simple papel.
Pero el impacto va más allá de lo judicial. Los accidentes de tránsito representan una carga pesada para la salud pública y la economía nacional. Los costos asociados a la atención médica de los lesionados, la pérdida de productividad por incapacidades o fallecimientos, y los daños materiales a vehículos e infraestructuras suman un dineral que podríamos invertir en otras áreas vitales para el desarrollo del país. Al ponerle un freno a la impunidad vial y fomentar una conducción más responsable, indirectamente estamos inyectando un respiro a nuestro sistema de salud y liberando recursos para cosas más chulas.
Otro punto clave que Resivi-RD subraya es el seguimiento a los conductores con múltiples infracciones. No es un secreto que hay gente que se jacta de tener un viaje de multas sin pagar, y esa actitud es un peligro andante. La ley establece penas progresivas que van desde días en prisión hasta años de cárcel, dependiendo de la gravedad de la falta. Imagínense un motorista que anda por la acera o un conductor con 30 infracciones; esa gente no puede seguir como si nada, porque representan un riesgo para todos. La judicialización efectiva permite aplicar estas sanciones de manera justa y hacer que la gente entienda que la calle no es un relajo, y que la vida de los demás vale oro.
Para cerrar con broche de oro, se propone la creación de una patrulla de seguridad vial, conformada por agentes de la Policía Nacional y la Digesett. Esta unidad especializada optimizaría tanto el levantamiento de actas como la imposición de multas, trabajando de la mano con las Fiscalías Virtuales. Es una visión integral que busca transformar nuestra cultura vial, de esa de ‘yo hago lo que quiera’ a una de respeto y seguridad para todos. Es hora de que el tránsito en RD deje de ser un dolor de cabeza y se convierta en un reflejo de orden y progreso, ¡sin rodeos!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




