¡Klk, mi gente! El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) ha soltado una noticia ‘bacana’ que nos llena de optimismo: la Inversión Extranjera Directa, o como le decimos, la IED en RD, arrancó el primer trimestre de 2026 con una fuerza que da gusto. Asecún las cifras preliminares, esta ‘vaina’ alcanzó los US$1,536.7 millones, lo que representa un aumento de US$92.2 millones, un 6.4% más que el mismo período del año anterior. Y lo más ‘chulo’ es que más de dos terceras partes de ese dinero, o sea, unos US$1,046.3 millones, son aportes de capital fresquecitos de inversionistas que le están metiendo al país con fe.
Este ‘tigueraje’ de atraer inversión, incluso con el mundo medio en ‘rollo’ con tensiones geopolíticas, es una clara muestra de la resiliencia dominicana. El país sigue siendo un imán para el capital extranjero y no es por casualidad, sino porque la República Dominicana tiene sus bases bien sólidas. Aquí tenemos una paz social que no se rompe, estabilidad económica y política, seguridad jurídica para el que invierte, un viaje de incentivos fiscales, infraestructuras que dan ‘envidia’ y telecomunicaciones de primer nivel. El gobierno, por su parte, se ha puesto las pilas y le da un apoyo ‘jevi’ a todo el que quiera venir a traer su billete y echar pa’lante.
Cuando echamos un ojo a dónde se está yendo este dinero, vemos que la cosa está distribuida de una manera inteligente. El turismo y la energía siguen siendo los campeones, cada uno agarrando más del 22% de la IED. No es de extrañar, porque ¿quién no quiere invertir en nuestro paraíso caribeño o en el desarrollo energético que necesitamos? Pero ojo, que la minería también se puso ‘de lo más bien’ con un 17.8%, beneficiada por una mayor producción y por esos precios internacionales que están por las nubes. Y no podemos olvidar el desarrollo inmobiliario, que con su 14.8% demuestra que el boom turístico arrastra consigo la construcción de complejos y proyectos que le dan un ’empuje’ extra a la economía local.
Pero no solo de IED vivimos, ¡para nada! El sector externo completo ha dado unos resultados que están para celebrar. Las remesas, ese dinero que nuestros hermanos mandan desde afuera, subieron un 1.9%. Las exportaciones totales, ¡un 17.5% más! Y dentro de estas, el oro se llevó la corona, con US$738.1 millones, casi el doble que el año anterior, gracias a que la producción está ‘full’ y los precios internacionales están ‘rompiendo’. Las zonas francas también hicieron su parte, aumentando sus ventas un 4.6%. Y, por supuesto, el turismo, nuestro principal motor, trajo US$3,909.7 millones, un 20.2% más, con más de 3.35 millones de visitantes disfrutando de nuestras playas y nuestro ‘coro’.
En total, si sumamos la IED, las remesas, los ingresos por turismo y las exportaciones, el país se embolsó más de US$13,400 millones en divisas solo en el primer trimestre de 2026. ¡Un aumento de US$1,400 millones con relación al año anterior! Esto no es poca ‘vaina’, señores. Es una señal clarísima de que la economía dominicana está robusta y que las perspectivas para todo el 2026, con una IED proyectada de US$5,200 millones, pintan ‘jevi’. El Banco Central, como siempre, está ahí al pie del cañón, vigilando el panorama internacional y tomando las medidas necesarias para que la estabilidad de precios y del mercado cambiario sigan siendo la norma. ¡Así da gusto!
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