Miren, mi gente, la cosa está que arde aquí en Puerto Plata con el tema de nuestro medio ambiente. Resulta que un comunitario, mejor conocido como ‘El Viajero del Norte’, está fajao pidiendo que le metan mano de una vez por todas al último Riachuelo de Long Beach que nos queda en esta zona. ¡Y es que la vaina no es de juego! El hombre lo que quiere es que las autoridades le echen un ojo y lo conviertan en un espacio tan chulo como el balneario de Los Patos en Barahona, rescatando así un recurso natural que nos hace falta un viaje.
Asegún el mismo ‘Viajero’, este afluente está en peligro de extinción, con aguas negras supuestamente echándole el pleito directamente al mar, contaminando todo el entorno a pasos agigantados. La idea de replicar el modelo de Los Patos no es de inventadera; es una estrategia probada donde se logra un equilibrio entre la conservación y el disfrute comunitario. Imagínense, un chorro de agua dulce así de bacano en plena costa es un lujo que no podemos darnos el lujo de perder por un relajo, ¡es que eso es un atractivo turístico y ecológico de primera!
Este grito de auxilio del ‘Viajero del Norte’ no es más que el sentir de muchos que ven cómo nuestros recursos naturales se van deteriorando por la falta de conciencia y la poca supervisión. En una provincia tan turística como Puerto Plata, que vive de sus playas y paisajes, dejar que un riachuelo así se dañe es como darnos un tiro en el pie. No es solo cuestión de un chorrito de agua; es la imagen, la salud pública y el futuro del turismo lo que está en juego. Ya hemos visto en otros lugares cómo se logran maravillas cuando la comunidad y el gobierno se unen, y Puerto Plata tiene todo el potencial para lograrlo. ¡Es tiempo de dejar el tigueraje y actuar!
Pónganse a pensar en la chercha que se armaría si ese riachuelo estuviera limpio y organizado. Podría generar empleos directos e indirectos, desde los que vendan sus frituras y yaniqueques, hasta los que ofrezcan tours ecológicos por la zona. Sería un pulmón de frescura y un punto de encuentro para la gente del barrio y los turistas. No podemos seguir con la mentalidad de que ‘eso está de lo más bien así’ cuando la realidad es que el descuido nos está pasando factura. La inversión en saneamiento y desarrollo sostenible es un ganar-ganar para todo el mundo, ¡y ni hablar del orgullo que sentiríamos como puertoplateños al ver ese espacio renacer!
Así que, mi gente, la bola está en la cancha de las autoridades. La visión de un Long Beach con un riachuelo restaurado, siguiendo el ejemplo bacano de Los Patos, no es una utopía; es una posibilidad real que requiere voluntad y compromiso. Salvar este pedazo de nuestra tierra es una responsabilidad de todos, pero la iniciativa y la inversión estatal son clave. ¡No dejemos que se nos vaya este tesoro por la tubería de la desidia! Puerto Plata merece tener sus recursos naturales intactos y floreciendo. ¡Klk con ese riachuelo, vamos a salvarlo de una vez!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



