La Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), en un operativo de los que ponen a temblar a cualquiera, le ha dado un ‘palo’ al microtráfico en el sector de Capotillo, apresando a siete ‘tígueres’ y ocupando un ‘viaje’ de más de tres mil gramos de diferentes sustancias narcóticas. Esta intervención demuestra el compromiso de las autoridades con la seguridad ciudadana y con llevarle tranquilidad a la gente de a pie.
La ‘vaina’ no fue poca cosa. Los agentes, en colaboración con el Ministerio Público, confiscaron un paquete y varias porciones de un polvo que se presume es cocaína, además de envoltorios de marihuana y unas 40 dosis de crack. ¡Un verdadero arsenal de veneno para el barrio! Este decomiso es crucial, porque cada gramo retirado significa menos jóvenes cayendo en la adicción y menos violencia.
Los detenidos, entre ellos Edarling Cabrera Fernández, alias ‘Ederlin’, y Jesús Reinaldo Vares Cleto, conocido como ‘Garibaldi’, son parte de redes lideradas por otros apodos como ‘el Alcalde’ y ‘Shaquil’. La estructura de estos ‘coros’ de microtráfico es compleja, con balanzas, celulares, radios de comunicación y hasta máquinas tragamonedas que, ‘asegún’ parece, se usaban para lavar dinero o como fachada. Esto muestra la organización del ‘tigueraje’ que opera en puntos calientes de la capital.
La operación, aunque exitosa, no estuvo exenta de riesgos. Al momento de salir de Capotillo, los agentes y fiscales fueron recibidos a pedradas por desconocidos, provocando daños a una de las unidades. Este acto de violencia subraya el peligro constante al que se enfrentan las autoridades al desmantelar estas redes y la resistencia que encuentran en sectores donde el microtráfico tiene apoyo o la complicidad del miedo.
Este golpe en Capotillo no es un hecho aislado; forma parte de una estrategia más amplia y conjunta entre el Ministerio de Interior y Policía y la Fuerza de Tarea Conjunta. El objetivo es claro: combatir el microtráfico de drogas y retirar las armas ilegales de las calles, saneando nuestros barrios y devolviendo la paz a nuestras comunidades. Es una lucha constante, pero operaciones como esta demuestran que se está trabajando ‘de una vez’ para enfrentar el problema.
Para la gente de Capotillo, un barrio con una rica historia y una comunidad vibrante, estas intervenciones son un respiro. Ver a las autoridades actuar de esta manera, entrando sin miedo, les da esperanza de que sus hijos y nietos puedan crecer en un ambiente más seguro, lejos de la influencia de la delincuencia.
La DNCD y el Ministerio Público reiteran su llamado a la población a colaborar con información que ayude a desmantelar estas redes. Solo con la unión de fuerzas entre la comunidad y las autoridades se logrará erradicar este flagelo que tanto daño le hace a nuestra sociedad. La batalla contra las drogas es de todos, y cada ‘palo’ que se da es un paso hacia un país más ‘jevi’ y seguro para todos los dominicanos.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




