¡Ay, mi gente! La vaina con el caso Calamar sigue dando de qué hablar. El Cuarto Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional ha vuelto a posponer la decisión clave para el próximo 19 de junio, la que definirá si el exsenador Rafael Calderón se va a juicio de fondo o no. Este ‘Caso Calamar’ tiene a la ciudadanía con los ojos bien puestos, esperando que la justicia actúe con todo el rigor, sin importar los nombres.
Este expediente, uno de los más sonados de los últimos tiempos, representa un hito en la lucha contra la corrupción aquí en el patio. No es un secreto que el pueblo dominicano está cansado del ‘tigueraje’ y de cómo se han manejado los fondos públicos. El caso Calamar destapa una presunta red que operó como un ‘holding criminal’ durante la administración pasada, dedicada supuestamente a la expropiación irregular de terrenos y el desvío de recursos para financiar campañas políticas, ¡un coro de lo más feo!
El proceso de Calderón, que se maneja aparte por razones de salud, nos recuerda que ni la salud es excusa cuando se trata de enfrentar la justicia por acusaciones tan serias. Asegún las autoridades, el exlegislador por Azua se habría valido de su cercanía con figuras clave del gobierno anterior para autorizar pagos de deudas administrativas por expropiaciones, exigiendo a los propietarios una tajada considerable que oscilaba entre el 40% y el 70%. ¡Un abuso de confianza tremendo!
La Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca) y el Equipo de Recuperación del Patrimonio Público (ERPP) han estado fajados, pidiendo que Calderón enfrente un juicio de fondo. Argumentan que hay un viaje de pruebas que lo vinculan a este entramado. Mientras tanto, la defensa, de la mano del doctor Wilson Beriguete, insiste en el ‘no ha lugar’, alegando que su cliente no ha cometido los hechos que se le imputan, lo que es parte de la ‘chercha’ legal de siempre.
Este caso no es solo la historia de un exsenador, sino un reflejo de los desafíos que enfrenta nuestra democracia para asegurar la transparencia y la rendición de cuentas. La ciudadanía espera que, más allá de los tecnicismos legales y las posposiciones, la verdad salga a flote y se siente un precedente claro de que nadie está por encima de la ley. La gente quiere ver que la ‘justicia’ no sea solo para el ‘popi’ o el ‘súper-popi’.
Las investigaciones financieras del Ministerio Público han arrojado que, supuestamente, Calderón habría percibido más de 165 millones de pesos de estas operaciones ilícitas, utilizando prestanombres y empresas para ocultar la vaina. Un monto ‘jevi’ de dinero público que, de ser cierto, debió haberse invertido en las necesidades del pueblo, en salud, educación o arreglar las calles que están ‘hechas un hoyo’.
La espera hasta el 19 de junio será tensa para muchos. Este fallo es crucial, no solo para el destino de Rafael Calderón, sino para enviar un mensaje contundente a todo el que se atreva a meter la mano en los cuartos del Estado. Es momento de que se vea que aquí, de una vez y por todas, se pone freno al desorden y se castiga a los que se han beneficiado del erario, sin importar si eran senadores o no. ¡Hay que poner las cosas claras!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




