Un verdadero ‘lío’ se ha armado en el sector transporte de nuestro país, y es que los Transportistas Escolares han pegado el grito al cielo, rechazando de frente la intención de integrar sus servicios al Sistema Nacional de Transporte Estudiantil (TRAE). La medida, según la Asociación de Transportistas Escolares, es ‘injusta, arbitraria y lesiva’ a sus derechos, una vaina que, asegún ellos, atenta contra la tranquilidad de miles de familias dominicanas.
La movida viene del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), que en mayo de este año anunció la extensión del TRAE a los colegios privados. La idea de esa gente es, aparentemente, mitigar el flujo de vehículos en nuestras calles, una meta que, aunque suena bien, ha dejado a los choferes de guaguas escolares con un nudo en la garganta y sintiéndose ignorados por completo. El sector de los Transportistas Escolares ha sido pilar fundamental para muchas familias en la educación de sus hijos, manteniendo un servicio que, por más de tres décadas, se ha manejado con mucho esfuerzo.
Jorge Ramírez, el presidente de la asociación, fue bien claro al expresar su preocupación. Aseguró que llevan entre 30 y 40 años dando un servicio ininterrumpido, y lo han hecho sin recibir subsidios de combustible, a pesar de los crecientes precios. Imagínate, ese ‘tigueraje’ de años trabajando la papa sin apoyo directo. Ahora, la posibilidad de que el Intrant entregue el transporte privado al TRAE les quita el sustento a un estimado de 7,000 a 8,000 transportistas. Eso es un viaje de gente que de una vez se vería en un aprieto, con sus familias en el aire.
Para buscarle una solución a este ‘problema gordo’, el representante de los transportistas escolares tuvo la oportunidad de conversar con el presidente de la República, Luis Abinader. La intención era que el mandatario conociera de primera mano el parecer del sector sobre la unificación del servicio. Un paso importante para que se oiga la voz de quienes, por años, han movido la educación de nuestros hijos sin mucho alboroto, pero con mucho compromiso.
Ramírez no se guardó nada al comparar los servicios. Dijo que ‘el TRAE no es un transporte escolar, el TRAE encamina niños a la escuela, son choferes sin ningún tipo de capacidad’. Una aseveración fuerte que subraya la percepción de que el sistema propuesto no cumple con los estándares o la experiencia que ellos ofrecen. Para muchos, la seguridad y la confianza de tener a una persona conocida y con experiencia llevando a sus hijos no tiene precio, y eso es lo que, según la asociación, se pone en juego.
Ante esta situación, los transportistas no solo rechazaron la integración, sino que también hicieron un llamado enérgico a las autoridades. Quieren que los tomen en cuenta para la entrega del subsidio al combustible, una medida que sería un respiro para muchos. Además, piden ser incluidos en planes sociales que sirvan de soporte para su sector, reconociendo el valor que aportan a la sociedad dominicana. Es un clamor por equidad y por reconocimiento a una labor que, aunque vital, a veces pasa desapercibida hasta que surge un ‘lío’ como este. Esta gente busca que se les trate con justicia y que su experiencia no sea echada a un lado.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




