¡Qué ‘vaina’ con los Mets de Nueva York! La noticia de la semana, y que nos llega hasta el patio, es el despido del mánager venezolano Carlos Mendoza. Después de una racha de seis derrotas consecutivas, con un récord de 34-47, a 15 juegos de los Bravos de Atlanta en la División Este de la Liga Nacional y a 9.5 del comodín, la gerencia de los Mets decidió que ya era suficiente. Le dieron ‘banda’ de una vez. Su reemplazo, según los reportes, es Andy Green, y esta movida busca desesperadamente darle un giro a una temporada que se está yendo por el barranco.
La presión sobre Mendoza era ‘un viaje de grande’ desde el día uno. Tomar las riendas de un equipo con una nómina altísima, propiedad de un magnate como Steve Cohen, que no esconde su deseo de ganar el Clásico de Otoño por primera vez desde 1986, no es cosa de juego. En el béisbol, especialmente en un mercado tan demandante como Nueva York, los resultados tienen que aparecer ‘de una’. Aunque es fácil señalar al dirigente, muchos entienden que los jugadores también tienen su cuota de responsabilidad en este ‘coro’ de mal desempeño. No hay ‘chercha’ que valga cuando la pelota no cae a favor.
El proyecto de Cohen con los Mets prometía ser una revolución. Con inversiones millonarias, se esperaba que el equipo estuviera en la contienda por el campeonato cada año. Sin embargo, la realidad ha sido otra. Desde la famosa ‘Maldición de los Mets’, que pareciera perseguirlos desde su último título, el equipo ha tenido momentos de brillantez, pero nunca la consistencia para sellar una dinastía. Este despido, aunque duro, es una señal clara de que Cohen no se va a quedar tranquilo viendo cómo su ‘tigueraje’ y su dinero se van en humo sin un anillo de Serie Mundial. El hombre está ‘claro’ en lo que quiere.
Ahora, con Andy Green al frente, la pregunta del millón es: ¿podrá cambiar el rumbo de esta ‘guagua’ que va en picada? Green, quien tiene experiencia previa como mánager de los Padres de San Diego, coge un ‘bate caliente’ en la recta final de la temporada. Su misión principal será inyectar una nueva energía y, quizás, empezar a evaluar el talento joven que podría ser clave para el futuro del equipo. Los fanáticos, que son ‘una vaina aparte’ de leales, esperan que esta movida no sea solo un cambio cosmético, sino el inicio de una verdadera reestructuración que los saque del hoyo en el que están.
Para nosotros, los dominicanos que vivimos y respiramos béisbol, estas noticias de Grandes Ligas siempre nos tocan de cerca. Vemos a nuestros peloteros brillando, y también sentimos la pena cuando un colega latino, como Mendoza, se va en la mala. Al final del día, el béisbol es un negocio de resultados, y en la MLB, si no ganas, te ‘dan banda’ sin pensarlo dos veces. Esperemos que los Mets encuentren la fórmula y que la próxima temporada sea ‘más chula’ para sus seguidores, porque la paciencia del fanático es finita, ¡y más cuando la ‘chercha’ no aparece en el terreno!
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