¡Qué ‘coro’ más ‘jevi’ se armó en Santo Domingo! La Embajada de los Estados Unidos montó una celebración por el 250 aniversario de la Independencia Americana que fue ‘de lo más bien’. Cerca de mil invitados, incluyendo al mismo presidente Luis Abinader y un ‘viaje’ de personalidades del gobierno y el sector empresarial, se dieron cita en la residencia de la embajadora Leah Francis Campos para conmemorar dos siglos y medio de libertad. Un evento que, sin duda, reafirma esos lazos tan estrechos que tenemos con los ‘gringos’, basados en la patria, la libertad y la fe.
Esta fecha no es una ‘vaina’ cualquiera; marca un hito que, aparte de la independencia de EE. UU., resonó por todo el continente. La Declaración de Independencia de 1776, con sus principios de vida, libertad y la búsqueda de la felicidad, no solo cimentó una nación, sino que también sirvió de faro para muchos pueblos que, como el nuestro, anhelaban romper las cadenas del colonialismo. Es una conexión histórica profunda que nos recuerda que la lucha por la autodeterminación es un sentimiento universal, y que la libertad, al final, siempre se abre camino, pase lo que pase.
Y es que la celebración fue un despliegue ‘chulo’ de culturas mezcladas. Asegún la chef ejecutiva Arleen Rivera, el menú combinó clásicos de allá, como las mini-hamburguesas y los sándwiches de brisket, con un toque ‘del patio’, mostrando esa sabrosura que nos caracteriza. No podemos dejar de mencionar el “Under the Tree Lounge” de Arturo Fuente, un espacio que, además de rendir culto al tabaco que tanto une a nuestros países, fue el punto para el ‘tigueraje’ que aprecia una buena fumada. Sin olvidar el brindis entre el bourbon estadounidense y nuestro Mamajuana Kalembú, ¡un verdadero ‘coro’ de sabores que nos puso a gozar!
Más allá de la fiesta y la ‘chercha’ (que fue un ‘bacaneo’ total, dicho sea de paso), estos eventos tienen un peso diplomático gigante. Son la oportunidad perfecta para que la embajadora Campos y los altos mandos dominicanos reafirmen el compromiso con la democracia y la prosperidad compartida. Estas reuniones son fundamentales para mantener una relación bilateral ‘de lo más bien’, donde la cooperación en áreas clave se fortalece, demostrando que cuando trabajamos juntos, la vaina fluye mucho mejor para ambos pueblos. Es la diplomacia en su mejor expresión, con un toque muy nuestro.
Lo más emotivo, sin duda, fue ver al jovencito Ian David Ferreira, de solo ocho años, entonar nuestro Himno Nacional. Eso es una señal clara de que la amistad entre nuestras naciones va más allá de los gobiernos y llega a las futuras generaciones. La música del quinteto de jazz Zach Niess puso el ambiente ‘súper jevi’, y el broche de oro con los fuegos artificiales, pintando el cielo con los colores de la bandera gringa, fue un espectáculo ‘chulo’ que nos recordó la vitalidad de esta relación. ¡Una ‘vaina’ que hay que celebrar cada vez que se pueda!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




