¡’Klk’ mi gente! Aquí estamos de nuevo dándole seguimiento a las noticias que nos impactan de cerca. Y la verdad es que el tema de la leptospirosis se está poniendo serio, una ‘vaina’ que nos tiene en jaque a la población dominicana. Las últimas cifras del Ministerio de Salud Pública nos dejan claro que, en lo que va de año, ya se han reportado 196 casos confirmados de esta enfermedad, y lo más lamentable, 15 muertes asociadas. Esto no es un relajo, es una situación que demanda nuestra atención y acción de una vez.
Esta enfermedad, que se transmite de animales a humanos —especialmente de roedores—, es una amenaza constante, y su incidencia siempre se dispara en temporadas de lluvias e inundaciones, que por aquí son un viaje. Las aguas estancadas, la basura acumulada y la presencia de ratas crean el ambiente ‘perfecto’ para que la leptospira se esparza. Por eso, el llamado al tigueraje de mantener nuestros entornos limpios y evitar el contacto con aguas sucias es fundamental. No es solo un asunto de salud individual, sino de conciencia colectiva para no dejarnos coger de sorpresa.
Las autoridades han señalado que algunas de las zonas más afectadas por este mal son Puerto Plata, San José de Ocoa y el Distrito Nacional. Esto no es casualidad; estas localidades, ya sea por su densidad poblacional, sus características geográficas o la gestión de residuos, a menudo enfrentan desafíos que propician la propagación de enfermedades como la leptospirosis. Es crucial que la gente esté ‘alante’ con los síntomas: fiebre alta, escalofríos, dolor de cabeza y muscular, náuseas y vómitos. Si sientes algo de esto, no lo dejes, ¡busca ayuda médica de una vez!
Y como si la leptospirosis no fuera suficiente, también tenemos otros males que nos dan dolor de cabeza. La malaria, por ejemplo, ya suma 98 casos, concentrados mayormente en Azua y San Juan, una enfermedad que también viene de un mosquito ‘bandido’. Y ni hablar del dengue, que ya va por 138 casos, con focos en Baní y La Romana, y donde los subtipos D2 y no tipificado andan dando candela. Estas son enfermedades que se pueden evitar con el saneamiento adecuado y eliminando los criaderos de mosquitos. ¡Esa es la clave para un verano ‘jevi’ y sin preocupaciones!
Pero el panorama de salud pública es más amplio. También nos preocupan las muertes maternas e infantiles, con 58 y 729 casos respectivamente en lo que va de año. Cada vida perdida es un golpe duro para nuestra sociedad. A esto se le suman las infecciones respiratorias agudas graves (IRAG), que se mantienen activas, con casos de SARS-CoV-2, adenovirus e influenza, aunque las autoridades dicen que la situación está ‘controlada y acorde’ con la estacionalidad. Aún así, es vital mantener las medidas de higiene y, si está enfermo, quedarse en casa para no seguir regando la vaina.
La salud es lo primero, mi gente. No podemos descuidarnos. Es tiempo de que cada quien ponga de su parte, desde el hogar hasta la comunidad, para que estas enfermedades no sigan ganando terreno. Mantengamos nuestros entornos limpios, eliminemos criaderos de mosquitos, evitemos el contacto con aguas contaminadas y, lo más importante, consultemos a un médico ante cualquier síntoma sospechoso. La prevención es la mejor medicina y el verdadero ‘tigueraje’ es cuidarse. Tenemos que estar claros en que la salud pública es cosa de todos. Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




