En el sector Los Coquitos de Boca Chica se ha levantado un clamor de solidaridad que busca un Apoyo Urgente para la señora Mari Pinales, una dominicana de 57 años cuya vida se ha complicado de una manera ‘heavy’. Según lo divulgado por la plataforma comunitaria Fundajecientes RD, Mari enfrenta un ‘lío’ serio de salud y también una ‘vaina’ legal que le tiene la vida ‘patas arriba’. Su situación ha tocado la fibra de la comunidad y ha puesto en evidencia desafíos que muchos compatriotas enfrentan en nuestro país.
La salud de doña Mari está bien comprometida, con problemas en la vesícula, los riñones y una diabetes que le tiene ‘cogía’. Asegún los médicos, necesita una intervención quirúrgica ‘de una vez’, pero la pobre no cuenta con un seguro de salud que le cubra los gastos de la operación y los tratamientos posteriores. Esta falta de cobertura médica es un problema recurrente en el patio, dejando a un viaje de gente vulnerable a su suerte cuando la enfermedad ‘toca la puerta’.
Pero el ‘tigueraje’ de su situación no termina ahí. A pesar de haber nacido y vivido toda su vida en la República Dominicana, la señora Pinales no posee ningún documento legal que acredite su identidad, ni siquiera la cédula. Sin este papel, que es como el ADN de uno aquí, se le hace imposible conseguir un empleo formal y ganarse el ‘sustento’ para sus necesidades básicas. Esta realidad es un golpe bajo que le impide acceder a derechos fundamentales y la condena a una precariedad constante.
La falta de documentación es un fantasma que persigue a muchos dominicanos, especialmente en zonas vulnerables. Históricamente, obtener o mantener la cédula ha sido un calvario para gente que vive en el campo o en barrios apartados, o que por alguna razón administrativa se quedan fuera del sistema. Sin este documento, el acceso a servicios básicos como la salud, la educación y, sobre todo, el empleo formal, se convierte en una misión imposible, encerrando a estas personas en un círculo vicioso de pobreza y exclusión. Es una vaina que impacta directamente en la calidad de vida de nuestros hermanos y hermanas.
Frente a este escenario, los activistas de Fundajecientes RD han hecho un llamado ‘bacano’ a las autoridades competentes, al Defensor del Pueblo, a la gobernadora de Santo Domingo Este y a todo el ‘coro’ de la ciudadanía para que se solidaricen con Mari. La idea es ‘resolverle’ su estatus documental y facilitarle el acceso a la atención médica que tanto necesita. Cualquier colaboración puede canalizarse a través del teléfono 809-847-0238 o mediante la cuenta de ahorros número 960-3439688 a nombre de Francisco Salas, demostrando que la unión hace la fuerza.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




