¡Qué tigueraje con el proyecto de Tierras Raras, mi gente! El plan que impulsa el Gobierno dominicano para la exploración de estos minerales tan cotizados sigue su curso, pero, asegún las últimas informaciones, la explotación comercial todavía se ve lejana. Es una vaina que requiere su tiempo y muchos pasos, ¡y eso es lo que hay!
Martín Valerio, vicepresidente de la Cámara Minera Petrolera de la República Dominicana (Camipe), lo dejó claro: estamos en una fase avanzada de exploración, no de extracción. De acuerdo al reporte, el reconocido ministro de Energía y Minas, Joel Santos, ha dicho que el proyecto aún no alcanza las reservas certificadas, un paso que es clave, ¡y no es para menos! Sin eso, no hay arranque comercial.
Ahora mismo, los trabajos están concentrados en estudios geológicos, geoquímicos y geofísicos. Hay un viaje de perforaciones, sondajes y análisis mineralógicos que se están haciendo con el estándar internacional NI 43-101. ¡Es una chamboneada de información técnica para asegurar que la vaina esté bien documentada y que todo se haga como tiene que ser!
La primera estimación oficial de recursos minerales está pautada para este mismo año 2026, lo que representa un hito importante en el proceso. Posteriormente, según el cronograma presentado por el Gobierno, se espera que la declaración de reservas se elabore entre diciembre de 2026 y enero de 2027. ¡Esa es una fecha que tenemos que tener en el radar, klk!
Valerio hizo hincapié en algo crucial que la gente suele confundir: no es lo mismo recursos que reservas. Los recursos corresponden a la existencia geológica que se ha identificado, un dato importante, sí; pero las reservas, esas son la parte de esos recursos que se sabe que se pueden explotar técnica y económicamente, conforme a los estándares internacionales. ¡Una distinción bacana para entender la profundidad de este proceso minero!
El dirigente de Camipe fue enfático: el Gobierno, de acuerdo a lo expresado, aún no ha tirado una fecha oficial para empezar la explotación comercial del yacimiento. Antes de que esa vaina se ponga en marcha, hay que completar un sinnúmero de etapas técnicas: la dichosa declaración de reservas, estudios de prefactibilidad y factibilidad, la evaluación ambiental, definir el método de extracción, diseñar la planta de procesamiento y refinación, sacar un viaje de permisos regulatorios y, claro, estructurar la parte financiera del proyecto. ¡No es un chulo de una vez, como se dice en el patio!
Y ojo, que el Gobierno tampoco ha identificado oficialmente empresas interesadas, ni ha abierto un proceso formal para buscar inversionistas u operadores. La hoja de ruta presentada por las autoridades sigue enfocada en cuantificar los recursos minerales. Hasta que no se certifiquen esas reservas, las decisiones sobre inversiones y una posible explotación comercial están en el limbo, asegurándose de que cada paso sea bien pensado y planificado.
Valerio concluyó que el mensaje del Gobierno ha sido consistente: el proyecto de Tierras Raras todavía no se encuentra en la etapa de producción y que tampoco se han anunciado operadores privados. ¡Así que a seguir esperando y monitoreando cómo se desarrolla esta vaina que podría ser un palo para el país!
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