La Confederación Dominicana de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas de la Construcción Inc., (Copymecon), presidida por el ingeniero Eliseo Cristopher, ha soltado la voz, valorando los indicadores macroeconómicos que presentó el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz. Según la entidad, estos números, que muestran un sólido crecimiento económico del 4.2%, son una clara señal de que la economía dominicana tiene un ‘tigueraje’ para aguantar la pela en un ambiente internacional que, sabemos, está siempre medio complejo. ¡Eso es de aplaudir, manito!
Sin embargo, a pesar de este panorama tan chulo en las estadísticas, Copymecon subraya una vaina fundamental: esos buenos resultados macroeconómicos necesitan sentirse de una vez y por todas en la economía real del país. La verdad es que las micro, pequeñas y medianas empresas de la construcción siguen bregando fuerte con la falta de acceso a financiamiento, con las dificultades para entrar en las contrataciones públicas y, ni hablar, para beneficiarse de la inversión estatal que se supone debería dinamizarles el negocio. Es como ver el arroz con habichuelas, pero sin poder darle ‘cuchara’, ¡qué dilema!
Eliseo Cristopher fue bien claro al decir que un crecimiento como ese 4.2%, acompañado de un aumento en la inversión pública, es una oportunidad de oro para que el sector construcción se ponga más activo. Pero ojo, eso solo va a ser así si las obras del Estado empiezan a meterle más participación a las mipymes que son de aquí, del patio. Si el dinero se queda en casa, generando empleos locales, ¡entonces sí estamos hablando el mismo idioma!
‘Los indicadores macroeconómicos están de lo más bien y generan confianza, eso es innegable’, afirmó Cristopher en la noticia. ‘Pero el verdadero éxito va a ser cuando ese crecimiento le llegue a la gente que pone a esta economía a correr, a los que generan empleo, producen riqueza y mantienen vivas las economías de nuestros pueblos. Las mipymes de la construcción necesitan más oportunidades para ser parte activa del desarrollo de este país’, sentenció. Es decir, ¡que no nos dejen en la luna de Valencia!
El presidente de Copymecon también señaló que, aunque hemos visto avances jevis en la inflación, el desempleo y la estabilidad financiera, todavía hay un viaje de pequeñas empresas constructoras que están trabajando por debajo de su capacidad. Esto es debido a que las contrataciones han bajado y a que se les hace un poco difícil competir en igualdad de condiciones en las licitaciones públicas. La burocracia, según lo que dicen, es una vaina que hay que resolver.
La organización no se quedó callada y reiteró que, si bien la inversión pública se está fortaleciendo, esa acción tiene que venir acompañada de políticas que faciliten el acceso al crédito, que simplifiquen los procesos administrativos para que no sea un dolor de cabeza, que agilicen los pagos a los contratistas (¡porque eso de esperar es un corre-corre!), y que, de verdad, distribuyan las obras públicas de una forma más equitativa. ¡Así la vaina sí está bacana para todos!
Finalmente, Copymecon ha dejado claro su respaldo al compromiso del Gobierno con la estabilidad macroeconómica y con las reformas que buscan mejorar la competitividad. Pero no se quedaron ahí; también exhortaron a que estas políticas incluyan mecanismos específicos para fortalecer el ecosistema de las mipymes, esas que son las verdaderas responsables de una parte significativa de los empleos que se generan en la República Dominicana. El ingeniero Eliseo Cristopher afirmó que si el Gobierno y el sector privado se juntan a trabajar, el crecimiento económico no solo se verá en las estadísticas, sino que se traducirá en más empleos de calidad, más inversión productiva y mejores condiciones de vida para todo el mundo en el país.
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