¡Klk, mi gente! Santo Domingo se ha puesto ‘bacana’ con la llegada de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe. El Gobierno dominicano se lució con un viaje de trabajos de embellecimiento y mejoras en las zonas aledañas a las sedes de las competencias y otros rincones clave. Este impulso ha traído una transformación visible, buscando presentar la mejor cara del país ante la mirada internacional.
Entre las mejoras, se destacan la renovación de edificios y murales en la icónica calle París, justo frente al elevado de la 27 de Febrero. También se intervinieron vías que estaban de lo más deterioradas en el Parque del Este, se realizó siembra de árboles y ampliación de aceras en el Centro Olímpico, y se habilitaron nuevos espacios en el Malecón. Un esfuerzo grande para dejar la capital ‘jevi’ por todos los lados.
Los comerciantes de la avenida Boulevard del Faro, en Santo Domingo Este, reconocen la transformación. Sin embargo, algunos reclaman de una vez el restablecimiento de los reductores de velocidad que se retiraron. Asegún ellos, por ahí transitan muchas personas de avanzada edad, y la vaina se pone peligrosa sin esos controles, ¡un riesgo que no es chulo!
En la intersección de la avenida San Vicente de Paúl con la calle El Faro, los semáforos, que en ocasiones anteriores habían sido derribados, fueron arreglados nuevamente para los Juegos. Adicionalmente, se instalaron cámaras de seguridad modernas en los postes del tendido eléctrico, una mejora que los moradores identifican como un cambio positivo para la seguridad en el entorno.
Ciudadanos como Jeremy y Stephanie aplauden el esfuerzo, pero entienden que este ‘tigueraje’ de entregar trabajos de calidad debería ser una constante. Dicen que quedan muchísimas cosas por hacer y restaurar en otros lugares, porque la ciudad bonita es para todos los dominicanos, no solo para las visitas. La gente quiere ver la capital ‘siempre limpia y bonita’, no solo por un evento.
Los vendedores informales que laboran en los alrededores de las avenidas Estados Unidos y El Faro, aunque ven las calles mejoradas, señalan un problema grave: una intersección donde, dicen, ocurren entre dos y tres accidentes diariamente. ¡Ahí sí que hace falta un semáforo con urgencia, mi gente, la vida es una y hay que cuidarla!
Esta no es la primera vez que un evento de esta magnitud le da un empuje a la infraestructura urbana. Residentes del Faro a Colón recuerdan que las podas realizadas para los Juegos Panamericanos en el 2003 también mejoraron la visibilidad. Aquellos Juegos no solo dejaron instalaciones deportivas, sino calles remozadas, edificios pintados y un cambio notable en la imagen urbana, demostrando el potencial de estos eventos para transformar la ciudad más allá del deporte.
Al final, lo que se espera es que estas mejoras no sean solo un ‘pañito con agua’ temporal. Los dominicanos merecen una ciudad ‘chula’ y segura siempre, no solo cuando hay visitas. El impacto de estos cambios en la calidad de vida es innegable, pero la constancia en el mantenimiento y la inversión es la verdadera meta para que el progreso se sienta en cada esquina y cada barrio de nuestro Santo Domingo. ¡Que siga la cosa ‘jevi’!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



