La Fundación Movilidad Vial Dominicana (Movido) ha lanzado una voz de alerta clara y contundente, dejando saber a todo el mundo que la crítica situación de nuestro tránsito no es una casualidad ni ‘una vaina’ que pasa de la nada. Según la entidad, esta realidad es el resultado directo de un incumplimiento sistemático de las políticas públicas y, lo que es peor, la falta de una aplicación efectiva de la legislación que ya tenemos. Esta advertencia toma más fuerza luego de las declaraciones de Jean Todt, el enviado especial del secretario general de las Naciones Unidas para la Seguridad Vial, quien recientemente calificó el escenario dominicano como ‘un desastre’ y un problema de salud pública de alta gravedad, poniendo en el ojo del huracán la situación de los siniestros viales que cada día nos arropan.
Para Movido, está más que claro que la seguridad vial en nuestra República Dominicana no puede seguir dependiendo de operativos que aparecen de forma coyuntural o de meros anuncios mediáticos. ¡No, mi gente! De acuerdo al reporte, el estancamiento de este sector se debe a deficiencias estructurales de la pura cepa en el cumplimiento de la Ley 63-17 de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial. Es como si tuviéramos un manual de instrucciones y lo dejáramos ‘en un rincón’, sin usarlo, esperando que los problemas se resuelvan solos, o lo que es lo mismo, que la ‘chercha’ se acomode sola.
La organización no se anda con rodeos y ha señalado varios factores clave que, a su entender, alimentan la impunidad en nuestras vías. Entre los más relevantes, destaca la paralización de ese proyecto tan sonado de las fotomultas, una medida que prometía ponerle freno a muchos. A eso se suma la falta de una implementación integral de la Inspección Técnica Vehicular, una ‘piedra en el zapato’ que, de ser efectiva, sacaría de circulación a muchos vehículos que son un peligro rodante. Y como si fuera poco, la ineficiencia a la hora de cobrar las sanciones a los infractores, lo que envía un mensaje claro: aquí, el que la ’embarre’ a veces se va de rositas, fomentando el desorden.
Pero la cosa no para ahí. Movido denunció, sin pelos en la lengua, que las autoridades han cedido de forma recurrente ante presiones de ciertos sectores del transporte. Esto, según el informe, ha debilitado las medidas de control que se suponen que son para el beneficio de todos. Es como darle ‘un puñal’ a la ley, dejándola sin fuerza, y permitiendo que intereses particulares se antepongan a la vida y la seguridad de la ciudadanía. Esta ‘vaina’ de ceder ante presiones ha sido un patrón histórico en el país, frenando avances significativos en diversos ámbitos.
En lo que respecta al ámbito educativo y preventivo, la fundación lamentó que la inclusión de la educación vial en el currículo escolar lleve ya más de dos años en fase de anuncio, sin que se ejecute plenamente. ¡Imagínense! Una herramienta tan vital para formar a los ciudadanos del futuro, ‘tirada en un rincón’. Además, cuestionó que los programas de concienciación dejen fuera a los jóvenes de comunidades vulnerables, que son precisamente la proporción más alta de víctimas mortales por siniestros de tránsito. Es decir, a quienes más necesitan esa información, son los que menos la reciben, una verdadera ‘contradicción’ que clama al cielo.
Ante este panorama, la Fundación Movido ha hecho un llamado enérgico al Gobierno central, al Congreso Nacional, al Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) y a la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett). El pedido es claro: asentar la seguridad vial como una verdadera política de Estado. Se necesita una visión a largo plazo, acciones concretas y no solo ‘paliativos’. El colectivo enfatizó que ‘Cada muerte en las vías es prevenible. La República Dominicana ya no necesita más diagnósticos; necesita decisiones, ejecución y resultados’. Es hora de dejar la ‘chercha’ y actuar de una vez por todas.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




