¡Qué ‘vaina’ con la inversión en Peravia, mi gente! A julio de 2026, la provincia ha ejecutado apenas el 46.7% de su cartera de inversión pública, que asciende a unos RD$913.2 millones. Asegún los datos que maneja la Dirección General de Presupuesto (Digepres), esto significa que de la chercha de recursos aprobados, casi la mitad se ha quedado en el aire. Es como cuando uno planea un coro bacano, pero la mitad de los invitados no aparece, dejando el desarrollo provincial a medio gas.
De los 60 proyectos de inversión pública que integran esta cartera, la cosa se pone más tensa aún. Solo 24, o sea, un 40% del total, han registrado algún tipo de ejecución financiera, mientras que los restantes 36 proyectos, un preocupante 60%, siguen con un ‘devengado de RD$0’. Esto es un indicativo claro de que una gran parte de las obras programadas para Peravia no han arrancado o están completamente paralizadas, lo cual es una señal de alarma para el desarrollo provincial y la generación de empleo que tanto se necesita.
Entre las obras que más se llevan del pastel, la construcción de la avenida de circunvalación de Baní es la estrella, con una asignación de RD$264 millones, casi un 29% de toda la inversión provincial. Sin embargo, y esto es lo que le pone el punto a la ‘vaina’, al 17 de julio de 2026, esta mega obra no registraba ni un chele de ejecución financiera. ¡Imagínense! Una obra de esa magnitud, clave para desahogar el tránsito y dinamizar el comercio de Baní, está ahí en los papeles, pero en la calle, no se ha movido ni un block, una verdadera lástima para el progreso local.
Pero no todo es color de hormiga; hay algunas luces en el camino. La reconstrucción de la infraestructura vial urbana del municipio de Baní, por ejemplo, es un caso de éxito, pues sus RD$210 millones fueron ejecutados en su totalidad, comiéndose el 49.2% de los recursos devengados. La reconstrucción vial de Matanzas también iba bien con RD$48 millones ejecutados de un presupuesto de RD$60.1 millones, un 79.9%. Esas son las obras que la gente ve y siente el impacto de una vez, mejorando la calidad de vida y el tránsito de la comunidad.
En el ámbito deportivo, la cosa está más chula, con algunos proyectos que hasta superaron la asignación inicial, según el reporte. El campo de béisbol Nelson Mateo, en Pizarrete, es un ejemplo, con RD$28.9 millones devengados sobre los RD$24.4 millones asignados. Similarmente, el estadio Fello Soto de Sabana Buey ejecutó RD$26.4 millones, superando los RD$23.9 millones iniciales. Esto nos dice que, aunque la inversión general anda floja, en estos casos los bateadores le dieron al jonrón, impulsando el talento local y el sano esparcimiento.
Esta baja ejecución de la inversión pública es un reflejo de los desafíos que enfrenta Peravia para transformar los planes en realidades concretas. Cada proyecto no ejecutado representa una oportunidad perdida para el desarrollo local, para generar empleo y para mejorar la infraestructura que tanto necesita la gente del patio. Es fundamental que las autoridades le metan mano a esto para que el dinero del pueblo se vea reflejado en obras que beneficien a todos los munícipes. La transparencia y la eficiencia son esenciales para que Peravia alcance su potencial y la ciudadanía vea los frutos de la inversión.
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