¡Atención, dominicanos! La talentosa Stephany Ortega ha vuelto a demostrar por qué es una de nuestras joyas, montando un show que dejó a todo el mundo con la boca abierta. Su concierto ‘Mi vida en canciones’ no fue una vaina cualquiera; fue un ‘coro bacano’ de emociones puras, presentado de forma íntima y chula. La soprano dominicana, con una puesta en escena que invitaba a la cercanía, mezcló con una maestría que da gusto el lirismo de su formación con la sabrosura de la música popular, llevándose al público de una vez en un viaje musical.
Este espectáculo, ‘Mi vida en canciones’, se concibió como un desfile de melodías que han marcado distintas etapas de la vida de la artista. No era solo un recital, ¡qué va! Era una experiencia completa donde cada tema venía con su cuentito personal, dándole un contexto bacano a la interpretación. Era un viaje por el amor que te hace suspirar, el desamor que te arruga el corazón, la esperanza que te levanta y la superación que te da alas, todo servido con la cercanía y la calidad vocal que solo Stephany Ortega puede entregar, trascendiendo de lo más bien el formato tradicional.
El repertorio, ¡ay mi madre!, fue una locura de géneros y emociones. Desde la pasión de ‘Derroche’ hasta la melancolía de ‘Historia entre tus dedos’, pasando por la majestuosidad de ‘Con te partirò’ y la pura dominicanidad de ‘Por amor’. Ella se tira con todo, sin miedo, y lo hace con un nivel que da gusto. Incluyó temas como ‘Vuelve’, ‘Mediterráneo’, el clásico ‘’O sole mio’, ‘Turista’, ‘Amor prohibido’, ‘Confieso’, ‘La fuerza del corazón’, ‘Para quererte’, ‘No entiendo’, ‘Tu falta de querer’, ‘Creo en mí’, ‘Feeling Good’, ‘Je l’aime à mourir’ y ‘Te ofrezco’, este último cerrando el show en el encore con broche de oro.
Y es que detrás de este ‘coro bacano’ no estaba sola. La dirección musical, los arreglos y el piano estaban en manos del maestro Manuel Tejada, un genio de nuestra música que le puso su magia. Lo acompañaron en este viaje sonoro Diego Payán en el contrabajo y Gonzalo Frómeta en la batería, quienes con su sensibilidad y solidez hicieron que la producción resaltara aún más la versatilidad interpretativa de esta soprano nuestra. ¡Un equipo de primera, klk!
Según la noticia, Stephany Ortega, conocida por ser ganadora del Premio Soberano como Cantante Lírica y quien, se dice, reside en Luxemburgo, reafirma con esta propuesta su capacidad innegable para fusionar la técnica del canto lírico con la música popular. Demostró que no hay límites cuando el talento es puro y la conexión con el público es genuina, logrando que gente de todas las generaciones se sintiera parte de la vaina.
El estreno, que fue un viernes por la noche, resultó un éxito rotundo, y la gente quedó ‘en alta’. Por eso, ‘Mi vida en canciones’ regresó este sábado 1 de agosto al Café Teatro Juan Lockward del Teatro Nacional Eduardo Brito para su segunda y última función. Una nueva oportunidad para que el público se diera el gusto de disfrutar de un espectáculo que fue recibido con un entusiasmo tremendo y unos aplausos que no paraban. ¡La gente se fue contenta y eso es lo que cuenta!
Este tipo de conciertos son un reflejo de la riqueza cultural que tiene nuestra República Dominicana, demostrando que nuestros artistas tienen la capacidad de brillar a nivel internacional sin perder su esencia. Stephany Ortega nos regala un pedazo de su alma en cada canción, conectando con las raíces y el sentir de su gente, sin importar dónde esté. ¡Una verdadera artista del patio que nos llena de orgullo!
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




