La noticia que ha sacudido el patio es de no creer: una dominicana, Gloria Mejía, residente en Estados Unidos, denunció que estuvo a punto de perder la vida tras someterse a una cirugía de barbero por Enmanuel Hernández, un señor señalado de practicar medicina estética sin la menor autorización. Esta denuncia viene a poner más leña al fuego, ya que el mismo Hernández es acusado de provocar la muerte de Rebecca Brizard por un procedimiento similar. ¡Una verdadera vaina que nos tiene a todos con los pelos de punta!
Según el relato de Mejía, difundido en un video que se ha hecho viral, ella viajó a Santo Domingo con la ilusión de hacerse un ‘arreglito’ estético. Una amiga le recomendó un centro en Los Mameyes, donde conoció a un tipo que se identificó como Enmanuel Torreira. Confiada, Mejía escuchó cuando el presunto médico le aseguró que nunca había tenido problemas con sus pacientes, una promesa que, a la luz de los hechos, resultó ser un puro ‘tigueraje’. Al principio le cotizó el procedimiento en 400,000 pesos, pero luego se ‘guapo’ y se lo bajó a 350,000 pesos, una oferta que sonaba hasta sospechosa.
Las alarmas debieron encenderse cuando Mejía preguntó por la clínica. Hernández le dijo que trabajaba en ‘varios centros estéticos’ y la remitió a uno ‘poco conocido’, el cual, según la denunciante, estaba ‘en construcción’ o sin terminar. ¡Imagínense! Una cirugía estética en un lugar que parece de fantasía, un verdadero disparate que solo trae problemas. Esta situación es un reflejo de la falta de regulación y el descaro con el que algunos operan, poniendo en riesgo la salud y la vida de la gente que viene buscando un sueño.
La pesadilla de Mejía apenas comenzaba. Tras la intervención, se dio cuenta de que no tenía un solo punto de sutura y que parte de su piel estaba desprendida. Hernández, viéndose acorralado, la llevó de nuevo al quirófano para cerrar la herida, y lo más fuerte del caso, le recomendó ¡masajes en la espalda! Lo peor fue su consejo para la herida abierta: ‘agua y jabón y que me la limpiara todos los días’. Esta imprudencia, según el reporte, casi le cuesta la vida a la señora Mejía, quien, asustada, se fue a Higüey con su familia.
Ante la amenaza de denuncia, Hernández le ofreció devolverle el dinero, pero solo le entregó 50,000 pesos, enviados a nombre de una prima, y después, como el ‘tigere’ que es, ¡desapareció del mapa! Gracias a la recomendación de familiares con experiencia en procedimientos estéticos, Mejía buscó al cirujano José Aníbal Hungría. Este especialista descubrió que la herida se estaba abriendo y expulsaba un ‘viaje de líquido’, refiriéndola de inmediato a un infectólogo.
El diagnóstico no fue nada chulo: una microbacteria que requirió un tratamiento de seis meses para que Gloria Mejía pudiera recuperarse. Este caso subraya la importancia de verificar las credenciales de los supuestos profesionales y no dejarse llevar por las apariencias o recomendaciones sin base, especialmente cuando se trata de la salud. La Policía Nacional, a través de su vocero, el coronel Diego Pesqueira, ha confirmado que Hernández, de 38 años, huyó a Colombia el 25 de julio, y las autoridades buscan determinar su grado de responsabilidad en la muerte de Rebecca Brizard. Este ‘klk’ de los barberos-cirujanos es algo serio y debemos estar más vigilantes que nunca. ¡No podemos permitir que estos ‘charlatanes’ sigan haciendo de las suyas en nuestro país!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




