El sur de nuestra querida República Dominicana se ha vestido de luto este domingo con la triste noticia de dos ‘accidentes mortales’ que han dejado un vacío irreparable en varias familias. La carretera, que debería ser un camino seguro, se ha convertido en escenario de dolor y preocupación, evidenciando los desafíos que enfrentamos en materia de seguridad vial en el país.
La primera tragedia, según los reportes, nos llega desde la comunidad de Quita Coraza, donde una joven oriunda del municipio de Galván, provincia Bahoruco, identificada como Jelissa Carvajal, perdió la vida. La ‘vaina’ fue fuerte: Jelissa regresaba desde Santo Domingo hacia su pueblo natal cuando el autobús en el que viajaba sufrió un aparatoso accidente. El vehículo, de color rojo con blanco y perteneciente a la ruta Los Ríos–Neiba–Santo Domingo, se salió de la vía, impactando de lleno contra un poste del tendido eléctrico.
Este lamentable suceso no solo cobró la vida de Carvajal, sino que también dejó a varias personas heridas, quienes fueron trasladadas de una vez a un centro de salud de la zona para recibir atención médica. Al lugar del siniestro se presentaron, con la rapidez que se requiere en estos casos, una ambulancia del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1, así como agentes de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) y miembros de la Policía Nacional, quienes asistieron en las labores de emergencia y comenzaron las investigaciones para esclarecer las circunstancias de este ‘rollo’.
Por otra parte, la ‘chercha’ de la tranquilidad se vio interrumpida en la provincia Barahona con otro suceso fatal. Un hombre, identificado como Omar Ramírez, de 36 años y residente en el distrito municipal de Habanero, falleció la tarde del mismo domingo. Ramírez perdió la vida en el acto a causa de politraumatismos y golpes severos tras la colisión de dos motocicletas en el tramo de la carretera Sánchez, frente al cruce de Pescadería.
El informe preliminar de la Digesett detalla que Omar Ramírez conducía una motocicleta Suzuki AX100 de color negro, y ‘¡qué vaina!’, lo hacía sin casco protector, una imprudencia que a menudo resulta fatal. Su moto impactó con otra de marca Gato CG200, de color azul, que era conducida por Miguel Alejandro Álvarez Féliz, residente en Los Solares de Milton, quien también transitaba sin el debido casco de seguridad. Álvarez Féliz resultó con traumas cerrados y laceraciones múltiples, por lo que tuvo que recibir atención médica.
Estos dos acontecimientos, aunque distintos en su naturaleza, nos ponen en un ‘bajón’ colectivo y evidencian la urgencia de fortalecer la cultura vial en nuestro país. El no uso del casco protector en los motoristas, el exceso de velocidad y la imprudencia al volante son factores recurrentes que, lamentablemente, siguen cobrando un ‘un viaje de’ vidas en nuestras vías. Es responsabilidad de cada dominicano y dominicana poner de su parte para evitar más tragedias y que el ‘tigueraje’ se traduzca en una conducción responsable.
Desde aquí extendemos nuestras más sentidas condolencias a las familias de Jelissa Carvajal y Omar Ramírez. Esperamos que estos incidentes sirvan para que, como sociedad, tomemos mayor conciencia y se refuerce la seguridad en nuestras calles y carreteras para que no tengamos que reportar más situaciones tan ‘duras’.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




