La Dirección de Infraestructura Escolar ha puesto el acelerador, señores, y los resultados ya se están viendo de una vez por todas. Según la noticia, ya van 926 de las 1,500 aulas nuevas que se prometieron para el inicio del año escolar 2026-2027, el cual arranca el próximo 24 de agosto. Esto es un ‘chulo’ avance, especialmente porque busca darle una buena respuesta a la necesidad de más espacios para nuestros estudiantes, que es una vaina que siempre está en el tapete.
El ingeniero Roberto Herrera, director de Infraestructura Escolar, explicó que esta entrega es parte de un plan gubernamental para ampliar la capacidad de nuestro sistema educativo y, de paso, bajarle un poco al déficit de aulas. No es poca cosa, ya que para meterle mano a la construcción y la rehabilitación de estos planteles, el Gobierno soltó más de RD$4,600 millones. Esa platica se adjudicó a través de un proceso bacano llamado PROTCES y cuatro sorteos, todo bajo el amparo de la Ley 47-25 sobre Contrataciones Públicas. ¡Así es que se trabaja, con transparencia y orden!
Pero la cosa no se queda solo en aulas nuevas, no señor. A ese ‘viaje’ de espacios se le suman más de 14,664 intervenciones en 1,451 centros educativos gracias al Plan 24/7-365. Este plan lo que hace es asegurar que haya un mantenimiento correctivo y un remozamiento constante en las escuelas de todo el país. Es como darle un cariño a los planteles existentes para que estén siempre en ‘candela’ para recibir a los muchachos.
Y para que no se diga que la inversión se concentra en un solo lado, los centros que se han entregado están regados por toda la geografía dominicana. Tenemos intervenciones en el Cibao Noroeste, Cibao Norte, Cibao Noreste, Cibao Sur, El Valle, Enriquillo, Valdesia, Ozama, Higuamo y Yuma. Eso significa que la educación de calidad y los espacios dignos están llegando a rincones de la nación, lo que es ‘jevi’ para la descentralización del desarrollo.
‘Infraestructura Escolar ya tiene un vuelo de crucero’, fue lo que dijo Herrera, refiriéndose al ritmo que llevan con el mantenimiento y la construcción de nuevas aulas. Es un ‘tigueraje’ que demuestra que, cuando se le pone empeño, las cosas avanzan. Además, se han identificado 54 centros que estaban en condiciones críticas, y la mayoría fueron demolidos para evitar cualquier riesgo con los estudiantes, docentes y el personal administrativo. Porque la seguridad de los muchachos es lo primero, ¿verdad?
La meta para este 2026 es entregar más de 2,300 aulas, con un énfasis especial en el nivel inicial, para que los más pequeños, los de tres a cinco años, tengan su espacio garantizado. El objetivo es que para diciembre de este año, si se mantiene este ritmo ‘durísimo’ de ejecución, el déficit de aulas baje a menos de 3,500 en todo el país. Eso sería un gran paso para la educación dominicana, un ‘cambio y fuera’ en la forma de abordar este reto.
Las inversiones por obra varían, yendo desde los RD$3 millones hasta los RD$81 millones, dependiendo de qué tan grande sea la intervención. Esto demuestra la diversidad de proyectos que se están ejecutando, adaptándose a las necesidades específicas de cada comunidad escolar. La idea es no dejar a nadie atrás y seguir empujando para que cada niño tenga un lugar digno donde aprender y crecer.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




