¡Ay, Dios Mío! ¿Se imaginan la vaina? Un señor en Italia casi le dice adiós a un Millón de Euros por un pequeño disparate, ¡y todo porque tiró su billete premiado al zafacón! Esta historia, que parece sacada de una película de enredo, nos recuerda que a veces la fortuna se esconde donde menos la esperamos, o casi se pierde por un malentendido.
Asegún la noticia, la cosa pasó en Bitonto, una ciudad al sur de Italia. El hombre fue a un comercio para chequear su boleto y, al ver el mensaje de ‘no pagadero’ en la máquina, asumió de una vez que no había ganado nada. ¡Un tremendo chasco! Pero la verdad es que ese mensaje se activa cuando el premio es tan grande que la tienda no puede pagarlo directamente, un detalle que, por lo visto, el amigo desconocía. Fue su familia quien le prendió el bombillo cuando le comentó que los números que él siempre jugaba habían salido ganadores. ¡Ahí sí se le erizó el pelo!
De ahí se armó un tremendo ‘coro’ de urgencia. El señor, con el alma en un hilo, contactó a la empresa SANB, encargada de la recolección de residuos en la zona, y su director, Roberto Nicola Toscano, se puso las pilas de una vez. La clave era localizar el camión recolector antes de que la basura fuera compactada. Imagínense el estrés y la adrenalina, ¡como si fuera una misión de película! Gracias a Dios que era domingo, porque si no, la carga ya hubiera terminado en el vertedero, y ahí sí que no habría habido forma de echar para atrás esa vaina.
El camión fue llevado a un área especial, y ahí se fajaron en una búsqueda manual, entre un viaje de desperdicios. ‘Esta historia es sencillamente milagrosa’, afirmó Toscano, y no es para menos. Después de dos largos días de estar escarbando, un empleado ¡finalmente encontró el billete ganador! Estaba en una bolsa media rota, entre otros boletos viejos, pero el suyo, por pura chercha del destino, estaba intacto. Eso sí que es tener la suerte de su lado, ¡qué bacano!
La alegría de los trabajadores fue algo de ver, celebraron ese hallazgo como si el premio fuera de ellos, demostrando el espíritu de comunidad y tigueraje que nos caracteriza. Y como es lógico, el costo de este operativo, que no fue poco, será asumido por el ganador, quien ya había firmado un documento comprometiéndose a cubrir cualquier gasto. Como nota curiosa y para rematar la historia de una forma jevi, el mismo Toscano contó que, después de encontrar el billete millonario, él y sus compañeros compraron una raspadita de broma… ¡y se llevaron 50 euros! Parece que la suerte andaba de coro por Bitonto ese día.
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