¡Klk, mi gente! El conejo malo, Bad Bunny, ha puesto punto final a su ‘Debí tirar más fotos World Tour’, y lo ha hecho de una manera que dejará a más de uno con la boca abierta. Según el reporte, esta gira mundial ha sido un verdadero palo, moviendo la friolera de 3.1 millones de entradas vendidas alrededor del planeta. ¡Un tigueraje de ese calibre no se ve todos los días!
El cierre de esta impresionante odisea musical tuvo lugar en su tierra natal, Puerto Rico, con dos conciertos a casa llena en el Estadio Hiram Bithorn de San Juan. Las noches del 22 y 23 de agosto se convirtieron en una verdadera fiesta para los 70,000 fanáticos que se dieron cita, un ‘coro’ masivo, como bien destacaron los productores Noah Assad Presents y Move Concerts.
Benito, como le dicen de cariño, no solo llevó su música; también exportó la esencia boricua por donde quiera que pisó. Desde Latinoamérica hasta Europa, pasando por Asia y Australia, la cultura puertorriqueña estuvo presente. Los sonidos de la plena, la salsa y otros ritmos autóctonos se fusionaron con su estilo único, creando una conexión profunda con las audiencias internacionales.
La riqueza musical de la isla se hizo sentir con la participación de talentos locales que acompañaron al artista en su travesía. Los Pleneros de la Cresta y Los Sobrinos, junto al grupo Chuwi, fueron parte esencial de esta experiencia. De hecho, Chuwi tuvo el honor de abrir los dos conciertos finales en San Juan, demostrando el calibre de los músicos del patio.
Durante estas últimas presentaciones, Bad Bunny no escatimó en expresar su profundo orgullo de ser puertorriqueño. Habló sobre las enseñanzas que ha extraído de su isla y el apoyo incondicional que ha recibido de su gente a lo largo de su carrera. Un mensaje claro de arraigo y gratitud que resonó fuerte entre sus seguidores.
Pero el ‘conejo’ no solo fue fiesta y agradecimiento. También aprovechó el escenario para lanzar mensajes reivindicativos, señalando problemas actuales de Puerto Rico, como los constantes cortes de luz, el racionamiento de agua y las críticas a un megaproyecto turístico de lujo que genera descontento en la ciudadanía. ‘La casita’, ese elemento tan simbólico de su gira, se mantuvo presente, representando el hogar y la identidad que siempre han definido su arte.
El ‘coro’ final en San Juan fue un junte de grandes ligas. La noticia menciona que desfilaron por el escenario compañeros de trayectoria como Arcángel, Farruko, Ñengo Flow, Víctor Manuelle, DEI V, RaiNao, Jowell & Randy y Rauw Alejandro. ¡Imagínate esa chercha en un mismo sitio! Un despliegue de talento que dejó a todos ‘de lo más bien’.
Este épico cierre de gira se suma a una serie de hitos importantes en la carrera del artista. Previamente, Bad Bunny tuvo una residencia histórica, ‘No me quiero ir de aquí’, también en Puerto Rico. Además, su presentación en el medio tiempo del Super Bowl y el haber ganado el Grammy al Álbum del Año, siendo el primer disco completamente en español en lograrlo, son solo algunos ejemplos de su impacto mundial. ¡Un verdadero orgullo para la música latina!
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




