Los Tampa Bay Rays le pusieron fin a una rachita media floja y se anotaron una jevi victoria de 4-1 sobre unos Detroit Tigers que andan medio a pie, de acuerdo a la noticia. El reconocido Jonathan Aranda se botó con un jonrón y Drew Rasmussen, ese lanzador que está de lo más bien, lanzó seis entradas sólidas permitiendo solo tres hits, demostrando que cuando la ‘vainita’ se pone buena, los Rays saben cómo salir del atolladero. Esta ‘victoria Tampa’ es un respiro que, según el reporte, les hacía mucha falta.
Rasmussen, con su desempeño de lujo, elevó su récord a 14-5 y sumó su séptima victoria consecutiva como abridor. ¡Qué palo! Esta racha, señores, es la segunda más larga en la historia de la franquicia, solo superada por el estelar Blake Snell, quien logró nueve victorias al hilo en 2018. Esto nos da una idea del calibre del trabajo que está haciendo Rasmussen en el montículo, llevando a su equipo en hombros cuando más lo necesitan. Antes de este triunfo, los Rays habían perdido siete de sus últimos diez encuentros, así que esta victoria cae como agua de mayo.
Los Rays no perdieron tiempo y tomaron la delantera con dos carreras en la segunda entrada. Yandy Díaz abrió con un sencillo, moviéndose hasta tercera base gracias a un error del jardinero izquierdo Brett Callahan al no controlar un batazo de Ryan Vilade. Díaz anotó con un rodado de Junior Caminero. Luego, Aranda llegó a salvo a primera en una jugada de doble play, permitiendo que Vilade anotara de una vez, armando un ‘coro’ en las bases desde temprano en el partido.
En la cuarta entrada, la ofensiva de Tampa Bay siguió carburando. Jorge Mateo, el conocido jugador, comenzó con un doblete y se fue a tercera con un toque de sacrificio de Nick Fortes. Chandler Simpson ejecutó otro toque de bola de manera impecable, y Mateo llegó al plato antes de que el tercera base Kevin McGonigle pudiera hacer un lanzamiento efectivo, extendiendo así la ventaja. Simpson, con este toque, también extendió su racha de partidos bateando de hit a quince, demostrando que tiene la mano caliente.
Los Tigers, por su parte, intentaron reaccionar en la parte baja de la cuarta entrada. McGonigle conectó un doble y anotó con un elevado de sacrificio de Callahan, poniendo el marcador 3-1. Sin embargo, Aranda, el mismo que comenzó la fiesta, le puso el seguro a la victoria conectando un jonrón en la sexta entrada, sellando el marcador final y mandando a la ‘chercha’ a los fanáticos de los Rays con este triunfo tan significativo, especialmente contra unos Tigers que, según la noticia, no levantan cabeza y han perdido seis juegos seguidos.
Este resultado es un aire fresco para los Rays y un trago amargo para Detroit, que, de acuerdo al reporte, se está quedando rezagado en la lucha por el último comodín de la Liga Americana. Mientras tanto, en Tampa, la gente celebra un pitcheo sólido y una ofensiva oportuna que, combinados, hicieron el trabajo y le sacaron el juego a un rival que no encuentra la forma de salir de su mala racha. ¡Así es que se juega, mi gente!
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