¡Qué ‘vaina’ la que están pasando los famosos jardines ingleses! La situación, según la noticia, es que el patrimonio verde del Reino Unido está bajo una amenaza seria por el clima, y esto no es chercha. En los espectaculares jardines del Palacio de Hampton Court, al suroeste de Londres, uno se topa con Graham Dillamore, el encargado de su mantenimiento, quien recorre con una amargura en el alma un césped que el sol ha dejado más seco que un ‘cayo’. De un verde vibrante, ahora parece una alfombra amarillenta. Esta situación de Sequía Inglaterra ha puesto a los expertos con los pelos de punta.
Dillamore, quien lleva más de dos décadas al pie del cañón cuidando del verdor de este palacio que, según la historia, fue la residencia favorita del rey Enrique VIII en el siglo XVI, advierte de una vez: ‘Si el próximo año tenemos otro verano así, la vaina se va a poner muy difícil’ para mantener los jardines en buen estado. Estos espacios, concebidos por diseñadores de renombre como Lancelot Brown y William Kent, en grandes mansiones como Hampton Court y Blenheim Palace, son de los lugares más visitados en todo el Reino Unido. ¡Un coro de gente que va a verlos!
Estos parques centenarios y sus árboles están sintiendo el golpe de lleno por una sequía sin precedentes que, de acuerdo al reporte, afectó durante el verano de 2026 a Inglaterra. Todo esto alimentado por una pila de olas de calor y una falta de lluvias que ha sido casi total. Aunque los jardineros entrevistados por la AFP no se sienten culpables por mostrar un césped amarillento, sí temen que las olas de calor repetidas cambien para siempre el espíritu de estos lugares tan emblemáticos. ¡La cosa está de lo más mal!
Dillamore, quien también, según la noticia, supervisa los jardines del Palacio de Kensington en Londres, lamenta que ‘Estamos perdiendo árboles adultos y eso es trágico en un lugar histórico’. Rosie Fyles, responsable de los jardines de Chiswick House en el oeste de Londres, hace la misma triste constatación. Según Fyles, los más afectados son robles, sicómoros, abedules y tilos, árboles que uno asocia de una vez con el paisaje inglés. La escasez de agua es tal que, aunque riegan camelias y lilas marchitas, no es realista hacer lo mismo con todos los árboles, pues las reservas de lluvia se agotaron hace meses. ¡Qué vaina!
La situación los obliga a pensar en el futuro. Fyles afirma que ‘Tenemos que pensar en lo que vamos a plantar en el futuro y en qué árboles podrán adaptarse al clima del mañana’. Dillamore, con la seriedad del caso, considera que ‘se está entrando en territorio desconocido’. Esto no es un jueguito; es una realidad que exige decisiones serias y a la brevedad posible. La cosa está más seria que el ‘klk’ de un examen final.
Según los responsables del National Lottery Heritage Fund, todos los jardines históricos que ellos estudiaron este año están sufriendo las consecuencias del cambio climático, no solo por la sequía, sino también por las tormentas y lluvias invernales torrenciales que traen parásitos y hongos. Drew Bennellick, responsable de espacios naturales del Heritage Fund, considera que esos jardines están ‘realmente en primera línea frente al cambio climático’, y advierte que ‘los fenómenos se están produciendo ahora a una velocidad muy rápida’. Él mismo le dijo a la AFP que han visto lugares perder ‘el 80% de su vegetación’.
Investigadores de los Royal Botanic Gardens de Kew, al suroeste de Londres, han lanzado una advertencia que pone la piel de gallina: el 50% de sus árboles podrían morir antes de 2090. Para Dillamore, los jardines históricos ‘deben ser protegidos y preservados’, y eso implica ‘decisiones muy, muy difíciles’. ¡Un tigueraje de problema que requiere soluciones creativas y con rapidez!
Ante este panorama, algunos lugares están tirando la toalla con las especies tradicionales y recurriendo a variedades mediterráneas, con ‘más gramíneas y plantas herbáceas perennes capaces de resistir la sequía’, según Bennellick. En Hampton Court, la diseñadora Ann Marie Powell ha creado parcelas experimentales con especies que aguantan altas temperaturas, como las Siskiyou Pink, originarias del sur de Estados Unidos. Plantadas en abril, estas se mantienen vigorosas sin necesidad de riego automático, ¡están de lo más bien! Otra adaptación es dejar que crezca más vegetación espontánea, ¡como la que nace solita en cualquier patio dominicano!
Por otro lado, la Royal Horticultural Society está pensando en mover parte de sus hortensias, castigadas por el calor, desde Surrey hacia otras regiones de Inglaterra. Pero, como en todo, la adaptación tiene sus límites. Dillamore lo deja claro: ‘Los jardines cuentan la historia de Hampton Court tanto como el propio palacio, así que no puedo hacer las maletas y trasladarlos’. Añade, con un dejo de nostalgia, que ‘Tenemos que preservar su atmósfera, el espíritu del lugar’. Porque al final del día, ¡la historia es la historia, tú sabes!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



