¡Klk, gente! La noticia que nos tiene a todos con el ojo pela’o es que nuestro ‘tigere’ dominicano, Juan Soto, el mismo que está dando palo con los Mets de Nueva York, ¡ha vuelto a la cancha! El toletero de la ‘Zona del Soto’ fue reactivado el sábado de la lista de lesionados de 10 días, justo a tiempo para el choque que tenían los Mets contra los Astros de Houston. Esto es una ‘vaina’ buena para el equipo de la Gran Manzana, que recupera a uno de sus principales bates y su presencia estelar en la caja de bateo, que es un dolor de cabeza para los lanzadores contrarios.
Asegún el reporte, no es la primera vez en esta temporada que el cinco veces All-Star ha tenido que hacer una parada obligatoria en la lista de lesionados. La última vez fue el mes pasado, cuando los estudios revelaron una distensión de grado 2 en la pantorrilla. Esta ‘situación’ con la pantorrilla venía dándole problemas a Soto desde hacía como una semana, hasta que dijo ‘no va más’ en un partido contra los Dodgers. El ‘muchacho’ recibió dos bases por bolas del abridor de Los Ángeles, Roki Sasaki, en esa derrota 4-2 en Citi Field, antes de que lo reemplazara otro dominicano de pura cepa, Jorge Polanco, en la sexta entrada, con el marcador empatado. ¡Un palo esa salida forzada!
La importancia de Juan Soto en la alineación de los Mets es algo que no tiene discusión, es un ‘jugadorazo’ completo. Antes de su lesión, el joven de la Romana estaba bateando para un impresionante .283, con 21 jonrones, 52 carreras impulsadas y un OPS de .947 en 84 partidos. Estos números demuestran la calidad de bateo y la capacidad de producción que aporta al equipo en lo que es su segunda temporada con los Mets. Su ojo para la zona de strike es de otro mundo, haciendo que cada turno al bate sea una amenaza constante para el pitcheo rival, y ni hablar de su poder para sacar la bola del parque con facilidad.
El regreso de un pelotero del calibre de Soto puede ser la chispa que los Mets necesitan para lo que queda de la temporada. Con su capacidad para embasarse y su poder jonronero, la ofensiva neoyorquina recibe un empuje significativo. Su presencia en el line-up no solo suma carreras, sino que también influye en los turnos al bate de sus compañeros, ya que los lanzadores tienen que ser más cautelosos con él, abriendo oportunidades para los demás. Es un efecto dominó que, si se da bien, puede cambiar el rumbo de los partidos.
Además de la buena nueva de Soto, los Mets también hicieron otro movimiento en el roster. Después de la derrota 3-1 del viernes por la noche ante los Astros, el infielder Eric Wagaman fue enviado a Triple-A. Esta decisión, probablemente, busca ajustar el equipo para la vuelta de Soto, buscando la mejor dinámica y composición posible. Con la reincorporación de una pieza tan valiosa como Soto, los ajustes son parte del ‘tigueraje’ gerencial para maximizar el rendimiento del equipo en la recta final de la temporada.
Para la fanaticada dominicana y, en especial, para los seguidores de los Mets, tener a Juan Soto de vuelta en el terreno es motivo de alegría y esperanza. Este es un pelotero que ha demostrado una y otra vez su valía y su calidad, consolidándose como una de las caras más importantes de la MLB. Su retorno no es solo el de un jugador, sino el de un líder silencioso que, con su desempeño, arrastra al resto. ¡Así es que se hace la ‘chercha’ en el play!
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