La Dirección General de Migración (DGM) dio un ‘golpe de tuerca’ recientemente, poniendo el ojo en varios establecimientos de comida en el Gran Santo Domingo. Asegún el reporte, este operativo de Migración Pica Pollos llevó a la detención de 38 ciudadanos haitianos con estatus migratorio irregular, que estaban laborando en lo que conocemos como ‘pica pollos chinos’ y otros comedores. Este ‘tigueraje’ de verificación se centró en asegurar que se cumpla con la Ley General de Migración en el sector comercial de la capital, una vaina que está de lo más bien que se haga para organizar la casa.
Los inspectores de la DGM no anduvieron con rodeos y visitaron 12 negocios de comida. Entre ellos, el Comedor Mechy en la San Martín, y una serie de ‘Expreso’ y ‘Pica Pollo’ conocidos, como el Pica Pollo Millón y el Pica Pollo Rico Sabor. Las avenidas San Martín, Tiradentes, Nicolás de Ovando, Las Palmas y la Carretera Vieja fueron los puntos calientes de este despliegue. Imagínate el ‘klk’ cuando los agentes llegaron a pedir documentación; era de una vez a revisar todo el mundo que estuviera en el sitio.
Esta acción de la DGM, que incluyó a 34 hombres y cuatro mujeres detenidos, no es una novedad. La institución explicó que son operativos de rutina, amparados en la Ley 285-04. Para la gente que come en estos sitios, o los dueños de negocios, es un recordatorio de que la ‘cosa e’ seria’ con el tema migratorio. Y es que el control migratorio en establecimientos de expendio de alimentos y otros sectores productivos del país es una prioridad para mantener el orden y la legalidad.
En el corazón de la capital, los ‘pica pollos’ y comedores chinos son parte del paisaje dominicano; es como un coro que está presente en cada esquina. Son lugares donde mucha gente resuelve la comida del día a día por lo bacano que es el precio y lo rápido que sirven. Sin embargo, la presencia de personas con estatus irregular en estos establecimientos resalta la complejidad del fenómeno migratorio en nuestro país y la necesidad constante de supervisión.
Es importante recalcar que la DGM está en su derecho y deber de verificar la documentación de quienes laboran en el territorio dominicano. La Ley 285-04 es clara al respecto, y operativos como este buscan garantizar un marco de legalidad laboral. Al final del día, esto no solo impacta a los trabajadores directamente envueltos, sino también a los dueños de los negocios, quienes deben estar atentos a que su personal cumpla con todos los requisitos migratorios para evitarse un ‘dolor de cabeza’ y multas.
Estas intervenciones, aunque a veces generan chercha o comentarios, son vitales para la seguridad y el control del país. La DGM sigue firme en su misión de hacer cumplir la ley, y cada operativo, grande o pequeño, contribuye a mantener el equilibrio en la sociedad dominicana. Es un trabajo constante, pero necesario para asegurar que el ‘tigueraje’ de la irregularidad no coja fuerza. La meta es clara: que todo el mundo que esté aquí, esté debidamente documentado, para que la vaina funcione como tiene que ser. Y para los consumidores, esto podría significar una mayor confianza en los servicios que reciben, sabiendo que los negocios operan dentro de la ley.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




