En el corazón de la República Dominicana, donde la pasión política a veces parece mover montañas, el cirujano ortopeda Lorenzo Brea ha lanzado una advertencia que resuena con fuerza: la ‘Unidad Sector Salud’ debe prevalecer por encima de cualquier ‘vaina’ política. Según la noticia, Brea, un galeno con trayectoria, recalca que aunque es legítimo que médicos, gerentes hospitalarios y otros profesionales de la salud se metan en la política, estas diferencias partidarias no pueden bajo ninguna circunstancia fragmentar la institucionalidad sanitaria ni desviar el compromiso innegociable con nuestros pacientes. ¡Eso sí que es una verdad como un templo!
Brea no anduvo con rodeos al señalar que la salud y la política no son mundos separados, como a veces se tiende a pensar. Para él, la política va más allá de elecciones y candidaturas; es la capacidad de una sociedad para organizarse y establecer políticas públicas que verdaderamente respondan a las necesidades de la gente, klk. En este sentido, un sistema de salud robusto es, en sí mismo, un reflejo de una buena gestión política y social, donde el bienestar colectivo debería ser la meta principal, no la ‘chercha’ de partidos.
La participación de profesionales del sector salud en la vida pública es, según el ortopeda, de un valor incalculable. ¿Quién mejor que un médico que ha visto el ‘tigueraje’ de los hospitales, o un gerente que ha lidiado con la falta de recursos y la organización de servicios, para aportar ideas en el diseño de políticas públicas? Su experiencia de primera mano es fundamental para entender las dificultades que enfrenta el sistema, desde el manejo del personal hasta las necesidades cotidianas de los pacientes. Esos son los que saben dónde ‘aprieta el zapato’ y pueden generar soluciones reales.
Sin embargo, Brea hizo una precisión que consideró vital: esta participación política, por muy legítima que sea, no debe ser nunca una causa de división. Es normal que un doctor o un gerente tenga su preferencia política, su ‘coro’, y que apoye un proyecto. Pero una preferencia circunstancial, que hoy es una cosa y mañana puede ser otra, jamás debería estar por encima del compromiso permanente con la salud de toda la población. Ahí es donde ‘está la vaina’, en poner a la gente por delante de cualquier bandera partidaria.
El especialista nos recordó algo básico: independientemente de quién gane una candidatura o qué partido esté en el poder, los hospitales seguirán atendiendo emergencias, nuestras mujeres necesitarán servicios de atención materna, los niños requerirán pediatras y las importantísimas vacunas, y los adultos mayores seguirán demandando medicamentos y atenciones especializadas. La salud es una necesidad continua y universal, que no coge vacaciones ni se ‘paraliza’ por debates políticos. Es una responsabilidad que va más allá de cualquier contienda electoral.
Por esta razón, el galeno afirmó que las políticas sanitarias deben estar diseñadas alrededor de instituciones sólidas, de profesionales capacitados y de objetivos nacionales bien definidos, y no en función de nombres o proyectos políticos particulares que pueden ser pasajeros. A su juicio, un gran desafío en cualquier organización democrática es que la competencia interna, en vez de crear divisiones difíciles de superar, genere ideas nuevas y un liderazgo ‘bacano’ que fortalezca el sistema. Es decir, que se compita para mejorar, no para destruir.
Finalmente, Brea hizo un llamado a asumir con madurez los procesos internos, a respetar las diferencias que puedan surgir, a aceptar los resultados democráticos ‘de una vez’ y, lo más importante de todo, a mantener por encima de cualquier corriente política el compromiso que tenemos con la salud de nuestra gente. En el sector salud, la meta siempre debe ser trabajar juntos por el bienestar de todos los dominicanos, sin importar los colores partidarios. Eso sí que es ‘jevi’ y lo que nos hace falta para echar hacia adelante.
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