¡Qué vaina! En las calles dominicanas, la rutina diaria de salir a resolver las diligencias se ha vuelto un riesgo mortal para muchos. Y es que, de enero a octubre de 2026, las estadísticas nos han dado un ‘jumo’ de realidad, reportando la alarmante cifra de 1,478 muertes viales. Es una situación que nos obliga a todos a ponerle ‘coco’.
Según el Observatorio Permanente de Seguridad Vial (Opsevi) del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), esta ‘epidemia vial’ es producto, en gran medida, del exceso de velocidad, la imprudencia al volante y las fallas mecánicas. Estas causas se mantienen como la tríada fatal que sigue enlutando a nuestras familias, demostrando que el ‘tigueraje’ al manejar, a veces, tiene consecuencias fatales.
Al desglosar los números, la data es contundente: de los fallecidos, 1,292 eran hombres y 182 mujeres. Pero el impacto no se limita a las muertes; la cifra de lesionados por estos siniestros asciende a 3,350 personas. ¡Un viaje de gente que, de chiripa, se salvó, pero con heridas y sustos que no se los quita nadie!
Las motocicletas siguen siendo las protagonistas en esta letalidad, con 979 víctimas mortales. Esto resalta el peligro que corren los motoristas dominicanos, a menudo por la prisa o la falta de precaución. Los vehículos de carga le siguen con 161 fallecidos, los automóviles con 80 y los autobuses con 9. Ningún medio de transporte está exento de riesgo.
El Opsevi también mapea los puntos calientes. Aunque todas las provincias y el Distrito Nacional han registrado accidentes, seis demarcaciones concentran más de 75 muertes cada una. Santo Domingo (175), San Cristóbal (131), La Altagracia (123), Santiago (120), La Vega (91) y el Distrito Nacional (85) son las zonas donde la situación está más ‘jevi’.
En cuanto a los horarios más peligrosos, la noche es la que se lleva el premio mayor con 517 muertes (35%). Le siguen las tardes con 370 (25%), las madrugadas con 325 (22%) y las mañanas con 266 (18%). Parece que la oscuridad, el cansancio o ‘un traguito de más’ después de un coro, influyen bastante en estos números tan negativos.
El 2026 no ha sido solo estadísticas. En marzo, una yipeta impactó un automóvil con cinco personas, cobrando la vida de cuatro. En agosto, dos dramas: una camioneta embistió a tres familiares en Los Ríos, y días después, en la George Washington, un camión tanquero se volcó e incendió tras chocar, cobrando dos vidas y movilizando a los bomberos. Historias que nos recuerdan la fragilidad de la vida en nuestras vías.
Estas cifras son un llamado de atención. Manejar con prudencia no es solo una regla; es la forma de proteger la vida de uno y la de los demás. Hay que ponerle ‘coco’ y cuidarse en la calle, que la vida es una sola y no tiene repuesto. ¡De una vez!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




